La fuerte alza del precio del cobre que lo tiene en niveles históricos nominales y la agresiva subida de precios del petróleo que tiene a más de una industria preocupada por la fuerte alza de costos que esto significa, han motivado que más de un analista muestre preocupación por la aparición de sustitutos que puedan perjudicar nuestros envíos del metal o reemplazar al petróleo como principal fuente de energía en algunas empresas.

La razón es simple: en la medida en que los precios de los productos se encarecen, hay recursos no utilizados que comienzan a ser atractivos y, al mismo tiempo, se generan incentivos a desarrollar nuevos productos que puedan sustituir a aquellos que se han encarecido.

Y si bien por un lado se asegura que ya existen diversos sustitutos para el cobre, por otro, en el caso del petróleo, la aparición de productos que puedan reemplazarlo totalmente es percibida como más lejana por el mercado.

Según explica Michelle Labbé, analista de Econsult, la aparición de sustitutos con los actuales niveles de precio del petróleo se hace real en la medida en que la demanda energética es cada vez mayor. Los productos reemplazantes del petróleo serían el carbón, gas natural licuado y el agua como fuente de energía.

Pero, a la vez, la analista destaca que en el mercado hay reticencia a desarrollarlos dado que las inversiones son muy elevadas y riesgosas, ya que en cualquier momento los países petroleros pueden hacer bajar el precio del crudo para hacerlo más competitivo.

“El alto precio del petróleo hace pensar que sí se puede invertir en una tecnología distinta, pero si no es suficientemente barata para producir energía te pueden sacar de mercado”, explica Labbé.

La analista destaca que actualmente al elevarse el precio del petróleo, el valor de sus sustitutos como el carbón también está más alto, lo que hace que en el corto plazo tampoco sea conveniente reemplazar el combustible a pesar de tener las inversiones realizadas.

En el caso del cobre su reemplazo total en el corto plazo si bien es descartado de plano en la industria, ya hay voces que han dado la “clarinada de alerta”, haciendo ver que en ciertos usos del cobre los productos están siendo reemplazados por el aluminio y el plástico.

En el caso del aluminio, éste es un sustituto adecuado para aire acondicionado o radiadores. Se hace rentable en la medida en que éste ha mantenido su precio estable desde 2003, mientras que el cobre prácticamente lo ha duplicado.

El plástico, en tanto, puede ser utilizado como sustituto de las cañerías de agua, justo uno de los usos que según el director del centro de Minería de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, está reemplazando al cobre.

Pero en la industria sostienen que la aparición de sustitutos es una amenaza lejana, dado que para tomar fuerza el metal rojo debiera mantenerse en estos niveles en el mediano plazo.

Además, se asegura, los precios y calidad de los sustitutos del cobre no son tan competitivos aún como para poder reemplazarlo totalmente.

Sin embargo, las amenazas ya están haciéndose reales para empresas productora de cables como Madeco, ya que algunos de sus clientes han optado por sustitutos más baratos, según dijo a ValorFuturo su gerente general, Tiberio Dall”Olio.

Fuente/Valor Futuro