Sin ley reservada, las utilidades de Codelco habrían sido 30% más altas

Más de US$7.700 millones ha aportado la Corporación a las fuerzas castrenses en la década. Además de desmejorar su balance, ha inhibido la inversión en países como Perú y Argentina.

COMPARTIR

(El Mercurio) Un duro lastre ha supuesto para Codelco la ley 13.196, más conocida como Ley Reservada del Cobre. La norma que le obliga a entregar directamente a las FF.AA. el 10% de sus ventas y que en la década suma US$7.700 millones en aportes, frustró inversiones de la cuprera en países como Perú y Argentina, además de afectar su balance final. Según cálculos de Codelco, «de haberse derogado la ley para el año 2009, y con los precios del cobre observados en dicho período, los resultados antes de impuesto a la renta y las utilidades líquidas habrían sido superiores en 30%».

Esto implica que el fisco recibiría más dinero por concepto de excedentes de Codelco. En términos más precisos, la estatal señala que «por cada US$ 100 de liberación (que no van a las FF.AA.) de gasto por dicha ley, los tributos a la renta de Codelco suben del orden de US$ 57 y la utilidad neta lo hace en US$ 43».

Por eso el anuncio del gobierno del Presidente Piñera de que se va a derogar esta ley es aplaudida, tanto en la estatal como entre los expertos. Según señalan en el Ministerio de Defensa, el proyecto de ley respectivo ingresará al Congreso en abril de este año.

Desde 1990 hasta la fecha ha habido varios años, sobre todo en la década de los noventa, en los cuales el 10% de los ingresos por venta de Codelco arroja una cifra menor que el mínimo establecido en la ley reservada -de US$250 millones en 1987; es decir, equivalentes a US$450 millones de hoy- y ahí, según afirman ex ejecutivos de Codelco, se recurrió a deuda. «En esa situación», señala Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Cesco, «no nos es posible confirmar cuál fue realmente la situación para Codelco y el fisco, precisamente por que la ley es secreta, lo que refuerza la importancia de que exista transparencia en este importante tema».

Por ello su derogación mejora las perspectivas de cara a las clasificadoras de riesgo y a los bancos. Codelco señala que sin esta norma «habría un avance en una adecuada comparación con las empresas privadas». La estatal tiene, además de los impuestos corrientes, una tasa de 40% sobre la renta líquida imponible.

Para Guajardo y para el presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), Raimundo Espinoza, el fin de la Ley Reservada abre la discusión sobre la capitalización de la estatal. El director de Cesco (Centro de Estudios del Cobre) dice que la mayor utilidad neta de Codelco «permitiría disponer de mayores recursos para decidir niveles de capitalización, de endeudamiento y otros».

Inversiones frustradas

Minera Los Andes. Hace quince años, Codelco negoció con un fondo de inversiones australiano adquirir el 49% de esa empresa. Las perspectivas eran interesantes: explotar proyectos sobre 60.000 toneladas. Pero había un problema.

El yacimiento estaba en Perú. «En la opinión pública peruana se generaron inquietudes y confusiones sobre el rol de Codelco en el financiamiento de las Fuerzas Armadas chilenas y ese clima dificultó las posibilidades de esa línea de negocios, que al final y lamentablemente debió ser abandonada», rememora el ex vicepresidente de Estrategia y Negocios de la estatal, Juan Eduardo Herrera.

En estos años, Perú se convirtió en una potencia minera y disputa el liderazgo de Chile en el cobre, además de serlo en plata y oro.

En Argentina intentó, sin éxito, aliarse con la en ese tiempo estatal YPF, en 1995. La idea era explorar en conjunto la zona de la Región de Atacama, en la zona en que hoy se emplaza PascuaLama, y la Región de O»Higgins, donde está El Teniente, por el lado argentino. Finalmente la cuprera estatal optó por apostar a países no limítrofes como Brasil y México, pero no a gran escala.

La norma más secreta

La Ley Reservada del Cobre es de muy antigua data. Antes era el 5% de las utilidades de Codelco, pero se modificó tal importe, cambiándolo por las ventas, hacia 1976, explica el presidente de la FTC.

No es de acceso público. Está custodiada en una caja fuerte del Congreso y sólo pueden verla, por turno, con cita previa y sólo por una hora, los legisladores, quienes, además, no pueden tomar notas ni sacar copia de ella. Es una rareza jurídica en el mundo, dicen en Defensa.

La ley fija un aporte mínimo anual de Codelco, independientemente de si tiene ganancias o no, y dicho piso está fijado en dólares, que se reajustan según el índice de Precios al por Mayor de EE.UU. Los dineros que se recaudan se depositan en una cuenta en el exterior. El alto precio del cobre ha hecho que se generen excedentes, que se estiman en US$ 3 mil millones, los que eran administrados hasta hace unas semanas por el Consejo Superior para la Defensa Nacional (Consudena), pero desde ahora serán gestionados por Hacienda.

Los recursos se reparten por igual entre Armada, Fuerza Aérea y Ejército, lo que constituye -a juicio de expertos en Defensa- un incentivo perverso para gastar aunque no se necesite el armamento.

El director de Codelco y presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), Raimundo Espinoza, dice que la posición histórica de los trabajadores del cobre ha sido derogar la ley y que el Estado entregue los recursos a las Fuerzas Armadas por la vía del presupuesto general.

Sin embargo, reconoce que después de tanto discutir el tema, llegó a la conclusión de que si se cambia la ley, es cambiar la plata de un bolsillo para otro, por lo tanto, la derogación de la ley reservada tiene que estar amarrada con un proyecto de capitalización de la empresa.

-¿Por qué?
«Porque así se mostraría que hay un compromiso concreto de parte de los gobiernos con Codelco. La empresa tiene que tener por ley una capitalización para hacer frente a los planes trianuales (de inversión) que se presenten. Así como se discute que las Fuerzas Armadas tengan presupuestos de varios años, Codelco tiene que tener garantizado, por ley, el financiamiento de sus inversiones».

-¿Y por qué es tan importante?
«Porque sin esta ley (de capitalización), la derogación de la ley reservada lo único que va a hacer es despejar el tema de la privatización de Codelco. Y si Codelco no invierte y crece, la presión sobre la empresa para privatizarla va a ser mayor. Por eso las Fuerzas Armadas no han sido malos socios para mantener la empresa en manos del Estado; las Fuerzas Armadas han sido un obstáculo para los privatizadores de Codelco».

-¿Cómo ha afectado la ley a Codelco?
«Hay cosas que son ciertas y otras no. Por ejemplo, la inversión (frustrada) en Perú es efectiva, porque nadie (de Perú) va a querer asociarse con una empresa que entrega el 10% de sus ventas a las FF.AA. chilenas. Pero no es efectivo que no se pueda asociar afuera. Esa es una excusa. De hecho, ha realizado inversiones en Brasil y México y no queda afecto al 10% para las FF.AA.».

-¿Qué pasó con Minmetals, cuando las FF.AA. reclamaron por su porción de las ventas?
«Es un caso distinto. Ellos (las FF.AA.) alegaron por las ventas de cobre futuro. Las FF.AA. decían que era cobre y les correspondía el 10% y ahí se produjo una discusión».

-¿Y tuvieron que dárselo?
«Claro que sí».

US$ 7.716 millones es el aporte de Codelco a las FF.AA.desde el 2000 a septiembre de 2010.
US$ 3.000 millones suma el dinero que las fuerzas castrenses no han gastado y que provienen de la cuprífera estatal.

US$ 450 millones es el mínimo garantizado que debe aportar Codelco a las FF.AA., independiende de si obtiene ganancias o no.

«Las FF.AA. han sido un obstáculo para los privatizadores de Codelco»

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital