(El Mercurio) Tal y como adelantó el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Hernán Cheyre, el segundo concurso de Centros de Excelencia Internacional creado por la agencia gubernamental amplió la oportunidad a postular al sector empresarial.
Si en una primera instancia el llamado originó la instalación en el país de instituciones como Fraunhofer, creadores del MP3; Csiro, inventores del WiFi; Inria, responsables de los algoritmos de seguridad y Wageningen, pioneros en la industria alimentaria, en esta ocasión también empresas de carácter multinacional optarán al desarrollo de I+D desde Chile hacia el resto del mundo.
Conrad von Igel, director ejecutivo de InnovaChile Corfo, explicó que seis son los actuales «aspirantes» a aterrizar en el país y levantar su propio centro de excelencia. Estos son la farmacéutica Pfizer; la compañía de telecomunicaciones Telefónica; la líder de desarrollo de software Synopsys; la compañía eléctrica Emerson; el centro Laborelec, asociado a la empresa de energía GDF SUEZ y el grupo industrial líder en la fabricación de compresores, equipos de construcción y minería Atlas Copco.
Sin embargo, solo tres o cuatro de estas firmas se adjudicarán una plaza tras la resolución del segundo llamado, cuyo anuncio se planea para mediados de septiembre. «El sector empresarial chileno ha presentado buenos resultados, pero estas ventajas no tienen que ver con la inversión en I+D, que es la base fundamental para el desarrollo de innovaciones tecnológicas», señala Von Igel. «En comparación con el promedio de la inversión que otros miembros de la OCDE hacen en esta área, las empresas chilenas tienen una baja participación», agrega.
Es por ello que instituciones de la talla de Fraunhofer fueron llamadas a instalarse. «Los Centros de Excelencia Internacional no han tenido aún grandes resultados de impacto porque llevan muy poco tiempo, pero han interactuado muy bien con las universidades y la industria local y están logrando ese puente entre la ciencia y la empresa», considera.
¿Cómo acelerar el proceso para que se genere I+D desde Chile? «Sumando también a multinacionales que sirvan de ejemplo a seguir, que demuestren que se puede hacer investigación y desarrollo aplicado desde Chile», asegura.
Entre los motivos que llevaron a estas grandes compañías a postular, Von Igel apunta que las condiciones de desarrollo de la economía, política y vida del país sirven para inversiones de todo tipo; y también para I+D; que existe un capital humano avanzado, muy buenos investigadores y científicos con los que trabajar e, incluso, a los que incorporar a sus centros, y que le estarían más cerca y tendrían un mayor acceso a muchos de sus clientes y a los problemas y desafíos que surgen alrededor de ellos.
Destino atractivo
Felipe Cabrera, country manager de Emerson Process Management para Chile, cree que la creación de un Centro Minero de Excelencia puede reforzar aún más la presencia de Emerson en Chile y el desarrollo de tecnologías para entregar soluciones a sus clientes a nivel local y global.
Para Carlos Murillo, gerente general de Pfizer Chile, el país ha demostrado «con creces» que es un destino atractivo para la inversión por su estabilidad política y económica, y también en materia de investigación y desarrollo. «Existen los conocimientos y competencias clave que son necesarios en la implementación de proyectos tecnológicos de clase mundial», dice.
Instalar un Centro de Excelencia Internacional en Chile para el ecosistema de innovación y emprendimiento chileno es para el presidente de la red ChileGlobal Angels, Eduardo Novoa, una actividad «clave». «Las grandes empresas tecnológicas, los consorcios de empresas, las universidades, los emprendedores, los inversionistas y los centros de investigación son todos actores esenciales en un método que se desarrolla como un sistema interconectado y de cooperación local y mirada global», considera Novoa.
«Silicon Valley, Singapur, Tel Aviv y Santiago, esa es la apuesta y eso requiere de un ecosistema mucho más profundo», añade.
Iván Vera, fundador de la consultora en innovación INNSPIRAL y cofundador de RASU, cree que es muy atractivo que en Chile se instalen Centros de Excelencia Internacional, con o sin fines de lucro, que desarrollen investigación aplicada para que la industria local convierta nuevo conocimiento en innovadoras soluciones de alta utilidad para los consumidores del mundo. «Chile debe exportar más valor y menos toneladas», dice. Y visualiza dos grandes contribuciones de estos centros de excelencia:
Por un lado, el know-how de gestión de este tipo de centros y, por otro, un aporte referente al know- who , es decir, las redes de contactos que se generan a partir de sus investigadores.
Fuente / El Mercurio