Dentro de 30 días se reanudarán las mesas de trabajo público-privadas en el sector minero, que fueron creadas en 2005.
El objetivo de estas reuniones apunta a tres áreas: tratar temas hídricos y energéticos, y el proyecto que pretende imponer la Unión Europea, y que encarecería de forma importante las exportaciones de cobre al bloque.
Así lo manifestaron ayer, tras una reunión que se extendió por más de una hora, los dirigentes del Consejo Minero y la nueva ministra de Minería y Energía, Karen Poniachik.
Con ello se da un nuevo impulso a estas mesas de trabajo, que surgieron el año pasado tras conocerse una serie de problemas que estaba viviendo el sector minero y que tenían relación con el encarecimiento de la energía, la posibilidad de más cortes y las restricciones a los derechos de aguas de algunas de las empresas del sector.
En la mesa participan la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), el ministerio de Minería, la Conama y los gremios mineros. Y si bien estas reuniones tienen elevada importancia dado que se buscan soluciones conjuntas a los temas que afectan al sector, en la Sonami también aseguran que se encuentran en pleno proceso de programación de una «mesa paralela» para tratar estos problemas.
«La etapa anterior se cerró, y ahora tenemos un acuerdo y un compromiso de trabajar juntos», dijo Poniachik haciendo alusión al término de las discusiones entre el sector público y privado respecto de la tributación de la gran minería del cobre.
Al respecto, el presidente del Consejo Minero, Francisco Costabal, insistió en que el royalty es un tema «cerrado» y que el proyecto aclaratorio que envió el Gobierno al Parlamento para hacer que Escondida cancele el tributo es un tema que se ve dentro del Congreso, y que no corresponde al gremio opinar sobre «un tema que corresponde a uno de sus socios».
Fuente / El Mercurio