(La Tercera) «Digámoslo, el gobierno sufrió aquí una derrota política con todas sus letras». Así el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Camilo Escalona (PS), graficó el rechazo de la oposición a aspectos cruciales del proyecto de ley de financiamiento para la reconstrucción, que hoy tendrá su prueba de fuego en la sala de la Cámara Alta.
Con este proyecto el Ejecutivo espera recaudar US$ 3.200 millones al 2013, pero tras el rechazo al nuevo royalty, que aporta unos US$ 700 millones, el objetivo se complica.
Tal como lo habían anticipado, la Concertación votó a favor de las alzas tributarias y por ello se aprobó el incremento transitorio en el impuesto de primera categoría. Con ello, las empresas pagarán una tasa impositiva de 20% en 2011; de 18,5% en 2012 y en 2013 regresará al actual 17%.
Los puntos de la discordia
El primero de los artículos rechazados fue el 14 quárter, es decir, el que establecía beneficios tributarios para las pequeñas y medianas empresas (pymes), a través de la exención del pago del impuesto de Primera Categoría hasta 2.500 UF, respecto de utilidades no retiradas o distribuidas para contribuyentes cuyos ingresos anuales no excedieran de 50.000 UF.
Ante el rechazo, la senadora Evelyn Matthei (UDI) salió de la comisión y señaló: «Sólo quiero decirle a las pymes que toda esa gente que les ha prometido el oro y el moro ha votado en contra de ustedes». Mientras que el senador Andrés Zaldívar (DC) indicó que la medida «no beneficia a las micro y pequeñas empresas, sino que beneficia fundamentalmente a la empresas medianas con hasta 50 mil UF de ventas».
Luego, se rechazó la mantención del impuesto de timbres y estampillas en 0,6%, por lo que si no se repone el artículo en la sala, a partir del 1 de julio los contribuyentes pagarán 1,2% por este concepto, lo que fue calificado como «una incoherencia de proporciones» por el senador José García Ruminot (RN), quien agregó que «es un tributo añejo y contrario al crecimiento económico».
Royalty y Larraín
Pese a la disposición del gobierno para lograr la aprobación del nuevo royalty minero al elevar la tabla propuesta para la invariabilidad tributaria desde el 3,5% a 9% a un rango de 4% a 9%; y de acoger la idea de que el 25% de los recursos obtenidos fuera destinado a regiones, finalmente los senadores de la Concertación, en la práctica, rechazaron el tributo.
Frente a esta votación, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, aseguró que el debate no ha concluido y que seguirán hoy en la sala. «Esto es una disposición al diálogo y a la apertura, por lo tanto, nosotros hemos hecho planteamientos y estamos a la espera de la acogida que éstos tengan. No hemos cerrado la puerta y esperamos que de aquí a mañana (hoy) pueda haber novedades», dijo.
Molesto, el senador García agregó que «la Concertación tiene que entender que perdió el gobierno y no puede imponer su voluntad como hizo durante 20 años».
Los pasos que vienen
Tras haber perdido gran parte de los artículos clave en la Comisión de Hacienda del Senado, el gobierno debe decidir cuál de las medidas inicialmente planteadas serán repuestas en la discusión de hoy en la Sala de la Cámara Alta.
Una vez que se pronuncien los senadores presentes, el proyecto deberá pasar a tercer trámite, es decir, tendrá que volver a su análisis en la Cámara de Diputados para que los cambios planteados sean aprobados o rechazados.
Si la Cámara Baja rechaza algunos de los artículos modificados por el Senado, éstos deberán pasar a una comisión mixta que zanje las divergencias entre ambas cámaras legislativas.
Hasta ayer se esperaba que la votación en el Senado contara con dos pareos de los senadores Andrés Zaldívar y Hernán Larraín y de Hosaín Sabag con Jovino Novoa, por lo que sus votos se netean.
Así, descontando los pareos, en estricto rigor el gobierno contaría con 13 votos oficialistas y si la oposición logra alinear a todos sus senadores tendría 15 votos, por lo que los pronunciamientos de los senadores Andrés Bianchi, Carlos Cantero y Alejandro Navarro serán claves para inclinar la balanza.
Fuente / La Tercera