(Diario Financiero) Conseguir el voto que les permitiría romper con la mayoría con que cuenta la Concertación en la sala y así lograr la aprobación del aumento de los 8 años de invariabilidad del royalty -tal como se plantea en el proyecto de financiamiento de la reconstrucción- fue el foco de atención donde ayer puso todos sus esfuerzos el gobierno, sin conseguir buenos resultados.
Es que pese a las intensas gestiones realizadas por varios personeros del gobierno para convencer al senador del MAS, Alejandro Navarro, para que diera su aprobación a la iniciativa, éste terminó notificando al Ejecutivo que rechazaría dicho artículo, lo que le permitiría a la oposición sumar un voto para rechazar la propuesta. Así las cosas, este articulado del proyecto debería pasar a un tercer tramite constitucional en la Cámara de Diputados, donde el gobierno cuenta con el respaldo necesario para sacarla adelante, lo que terminará siendo diferente a lo votado por el Senado, por cuanto deberá discutirse en una comisión mixta.
Las conversaciones con el senador por la Región del Biobío, quien se ha manifestado dispuesto a votar a favor otros aspectos del proyecto, comenzaron a primera hora del día, vía teléfono y se prolongaron horas después, en el inicio de la votación, en particular, del plan financiero, en la sala de ministros del Senado.
Cercanos a Navarro confirmaron que en la ocasión, tanto los ministros de la Segpres, Cristian Larroulet, como de Hacienda, Felipe Larraín, trataron de convencer al parlamentario, ofreciéndole incluso la firma de un protocolo de acuerdo comprometiendo los recursos para varios proyectos de infraestructura para su circunscripción. Sin embargo, la propuesta del senador era aún mayor, pues planteaba que se rebajara de 8 a 4 los años de invariabilidad del royalty que propone el Ejecutivo, para así votar a favor. Trascendió que el gobierno sólo accedió a disminuir a 6 ese período, con lo que el legislador independiente terminó confirmando su rechazo a dicho artículo.
Así las cosas el legislador consignó en su twitter «Yo votaré todo a favor MENOS la invariabilidad del ROYALTY».
Desde la vereda de la Concertación en tanto, y a sólo horas que se iniciara la discusión del proyecto que al cierre de esta edición seguía produciéndose, los esfuerzos estuvieron concentrados en ordenar los votos de su sector y sacar cuentas para estrechar la votación que les permitiría sacar ventaja al oficialismo.
El panorama se complicó tras confirmarse que el senador PS Pedro Muñoz, había viajado a Ginebra y no se había «pareado» con lo que dejaba a la oposición con un voto menos en la sala. Esto le habría permitido al gobierno conseguir los votos para lograr aprobar iniciativas como el 14 quáter y la rebaja del Impuesto de Timbres y Estampillas.
El tema se resolvió luego que el PS «pareó» al Muñoz con Jovino Novoa (UDI) quien también está fuera del país y que inicialmente, mantenía el pareo con Hosain Sabag. No obstante, como no quedó registrado puede modificarse. Ambos regresan hoy al país, por lo que estarían en la votación del plan.
Y es que el proyecto terminará votándose hoy en la sala en una suerte de segunda discusión, que fue solicitada por los comités de la Concertación tras constatar que al gobierno «se le pasó» renovar la «suma urgencia» a la iniciativa, con lo que, en los hechos, pretendió dilatar la votación del plan hasta incluso después de la semana distrital. Ello quedó limitado al final del día cuando el Ejecutivo decidió ponerle discusión inmediata al proyecto, con lo que deberá quedar despachado hoy.
Así al cierre de esta edición los senadores terminaron aprobando por 35 votos a favor el artículo número 1 que establece un alza del Impuesto de Primera Categoría de 17% a 20% en 2011 y dejarlo en 18,5% en 2012. Eso sí luego de una larga y, a ratos, encendida discusión donde cada uno de los parlamentarios argumentó su voto. Mientras el senador Camilo Escalona acusó al comité político de La Moneda de «no contribuir a acercar los puntos de vista», el ministro Larroulet consideró los dichos como «una manifestación añeja de intolerancia». En tanto, el senador Pablo Longueira (UDI) acusó a la oposición de «incongruente» porque cuando el gobierno de Bachelet pidió rebajar el impuesto de Timbres y Estampillas «nadie la criticó».
Fuente / Diario Financiero.