Robots en la minería… compañía chilena es pionera

La minera, liderada por Julio Ponce Lerou, espera aumentar su participación de mercado en todos sus productos, pero las mayores expectativas están en torno al litio, considerando el boom de productos tecnológicos con baterías de ese mineral y los autos híbridos.

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(El Mercurio) Dos trabajadores de Codelco Norte tenían como misión abrir un espacio en un horno para dejar fluir el cobre. Su labor la desempeñaban en la boca del fogón, expuestos a las chispas del metal incandescente que circulaba a unos 1.300° C de temperatura.

El peligro de esta tarea era evidente. Pero desde hace un tiempo, este par de operadores ya no debe arriesgarse más. Todo, porque un emprendedor chileno apostó por utilizar la tecnología robótica -muy usada en otras industrias, como la automotriz-, pero aplicada a la minería. Con su compañía ideó un brazo robótico que hace el túnel en vez de los trabajadores, con inequívoca precisión. Ahora, ellos se ocupan de alinear las lanzas y operar la solución tecnológica.

Hugo Salamanca es ingeniero civil eléctrico y dueño de High Service, una empresa que nació en 1999 dedicada a la prestación de servicios a la industria minera. Antes de independizarse, trabajó en Chuquicamata, donde partió desarrollando innovaciones que le permitieran hacer más eficientes los procesos.

En 2001, decidió impulsar una gerencia de innovación tecnológica en su negocio y cuando presentó sus proyectos a Corfo Innova y se asoció a la empresa alemana Kuka Roboter -uno de los principales fabricantes de robots del mundo-, a la japonesa Nippon Mining Metal Corporation y a Codelco. Y este consorcio dio origen a MIRS, una compañía independiente que comenzó a funcionar en 2007 con un subsidio de Corfo de US$2,1 millones y que se transformó en la primera a nivel mundial en incursionar en la minería con soluciones para la división Codelco Norte. Actualmente MIRS cuenta con cinco soluciones robóticas funcionando en distintas mineras del país. Importa los manipuladores robóticos desde Alemania, y los adapta en función de las necesidades de los clientes. Los precios de cada aplicación varían dependiendo de los requerimientos, pero oscilan en un rango de entre los US$0,5 millones y US$2,5 millones.

Fuente / El Mercurio.

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