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Minería en Argentina: Potencial que quiere su concreción

Un Estado optimista habla de inversiones por US$3.858 millones este año, mientras el empresariado dice que la cifra será menor. Las provincias destacan inversiones modestas en proyectos menores.

Artículo gentileza de Revista Latinominería.

Dos sectores enfrentados: el público y el privado. Lo cierto es que el Estado argentino mira la realidad minera desde una óptica contraria a la del ámbito empresarial. Los encontronazos no han sido menores y los ejecutivos no tienen pudor de reprocharle públicamente al Gobierno que no alienta las inversiones y que infringe la Ley 24.196, que resguarda la seguridad jurídica y la estabilidad fiscal.

Según las estadísticas de la Secretaría de Minería de la Nación, repartición dependiente del Ministerio de Planificación Federal y Obras Públicas de Argentina, este año la inversión minera alcanzará los US$3.860 millones, pero la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (Caem) duda que llegue a completarse ese monto. Las inversiones previstas por sus socios no siempre coincidían con las apuntadas por la repartición nacional. Cabe destacar que en 2013 las inversiones en minería llegaron a US$1.700 millones.

El Ministerio no precisa un detalle de las iniciativas que engloban ese monto. Haciendo un desglose de la millonaria cifra aparece la faena Cerro Negro, perteneciente a la empresa Goldcorp que este año quedará inaugurada y, según la repartición, habría desembolsado en el primer semestre de 2014 cerca de US$600 millones, de un total de US$2.100 millones que demandará la puesta en marcha. Además, se suma el inicio de construcción del emprendimiento Cerro Moro, de Yamana Gold, suponiendo una inversión total de US$450 millones; comenzará la construcción de la mina Don Nicolás de Minera IRL y la Compañía Inversora en Minas (Ciminas), por un monto que alcanza los US$80 millones. También empezará a construirse la faena Bajo El Durazno (Minera Alumbrera) en la provincia de Catamarca, Lindero (Goldrock Mines Corp), el primer metalífero de Salta por US$160 millones y el Salar de Caucharí (Lithium Americas asociada con Mitsubishi y Magna Internacional, además de participar la empresa minera provincial Jemse), en Jujuy, que prevé la inversión de US$314 millones para extraer litio y producir cloruro de potasio.

“Hay una tendencia a la búsqueda no de los grandes proyectos, sino de chicos y medianos más manejables que no impliquen inversiones como las de Potasio Río Colorado o Pascua-Lama. Los funcionarios siempre quieren mostrar un panorama que demuestre la eficacia de sus esfuerzos. Las empresas somos muy concretas y realistas. Decimos lo que pensamos y a veces eso no cae bien. No estamos en una posición oficialista ni opositora”, indica Martín Dedeu, presidente de la Caem.

Pocos se animan a apostar a que las proyecciones de la Secretaría de Minería nacional sean acertadas. Actores del sector coinciden en que empezó a reactivarse tímidamente la industria minera. La preocupación está en el futuro que le espera a la actividad, porque se redujo la búsqueda de recursos minerales. La Secretaría de Minería destaca que actualmente hay 704 proyectos mineros diseminados por el país y que en 2013 se perforaron 1.250.000 metros, con un crecimiento acumulado que supera los 6 millones de m desde 2003. Sin embargo, Julio Ríos, presidente del Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la República Argentina (Gemera) indica que la exploración de la campaña 2013-2014 bordearía una inversión de apenas US$50 millones y no vislumbra mejoras para el primer semestre de 2014. “Venimos de un 2013 con fuerte caída en la inversión en proyectos mineros y con un retroceso del 60% de la actividad exploratoria, bastante más que el 40% de la caída mundial por el fin del súper ciclo de los metales”, señala Ríos.

La mirada de los privados

El empresariado minero de Argentina, agrupado en la Caem, plantea que la industria está enfrentando circunstancias negativas y que no es el momento de la alabanza obsecuente. “El contexto minero mundial no es el más promisorio en materia de inversiones y necesitamos que las autoridades nos acompañen con políticas previsibles y perdurables durante todo el ciclo minero. Sabemos que es utópico que de golpe desaparezcan la inflación, los impuestos recesivos o las restricciones cambiarias. En estos momentos, las decisiones de inversión se tornan mucho más cuidadosas, en un mercado selectivo en el que Argentina debe competir por el capital minero con países con mayor raigambre minera, como Chile, Perú y México”, precisa Dedeu.

Dichas circunstancias negativas invocan a las complicaciones para la importación de determinados insumos o equipos, porque la carencia o dilación contribuye a menoscabar la producción minera y los saldos exportables. Además, hacen referencia a las dificultades para transferir las utilidades obtenidas por las compañías mineras como también los atrasos en los reembolsos de IVA. Según Dedeu, las expectativas están puestas en los comicios de 2015 y en la concreción de propuestas en beneficio del sector que puedan traer los actores políticos.

Salta: por el buen camino

En la provincia norteña de Salta, las inversiones durante 2013 rondaron los US$56 millones y para este año se estima una cifra superior que podría rozar los US$87,5 millones, sin contar la inversión que requerirá el proyecto Lindero para comenzar a construirse. “Esta cifra contiene las ampliaciones de planta de cerámica, parte de la construcción de un gasoducto y algo de lo que se destinará a la exploración”, detalla Ricardo Salas, secretario de Minería de Salta.

Lindero convertirá a Salta en una jurisdicción de producción minera metalífera. Sin precisar cifras, Salas indica que la facturación viene creciendo y que este año podría duplicarse. Las exportaciones, que en 2013 alcanzaron los US$63 millones también lograrían un incremento al finalizar este ciclo minero anual.

“Salta es una provincia predecible en cuanto a inversión y eso dio posibilidades de nuevas inversiones en el área de minerales industriales que suplantaron parte de lo que no se invirtió en materia de exploración profunda. Hemos tenido una disminución en lo que son exploraciones, pero este año estamos recuperando nuestros objetivos y se llevará a cabo una buena actividad”, indica el funcionario.

San juan: el desafío del liderazgo

En la provincia cordillerana de San Juan, al reconocimiento de las autoridades del Gobierno de que el estancamiento de la minería afectó a proveedores y trabajadores, le siguió una catarata de anuncios relacionados con inversiones en exploración. “Pese a los imprevistos, durante 2013 se relevó un centenar de proyectos de prospección y más de un centenar de proyectos de exploración que, con independencia de sus estados de avance, ubican a San Juan en un lugar de privilegio”, indica Felipe Saavedra, ministro de Minería de San Juan.

Entre los anuncios que subieron el ánimo a los sanjuaninos, sobresalió el acuerdo de inversión y participación en el proyecto Del Carmen, entre las empresas Barrick Gold y Malbex Resources Inc., por una inversión de US$21 millones con destino a tareas de exploración y factibilización. Sin embargo, Saavedra analiza con preocupación la recalendarización de Pascua-Lama y sostiene que “las dificultades que presenta la obtención de capitales de inversión de riesgo minero, la caída de los precios de las materias primas, los costos de producción y las reducciones de ganancias netas de la minería global generóron una crisis de confianza en las empresas mineras más importantes del mundo, que más temprano que tarde habrá de solucionarse”, afirma.

Catamarca: creyendo en el desarrollo minero

La provincia de Catamarca tiene gran potencial y el gobierno de Lucía Corpacci decidió que parte del desarrollo de ese distrito esté vinculado a la minería. “Estamos mucho mejor, hoy tenemos nuestra cartera de yacimientos, áreas prospectadas y para explorar. Hicimos un mapa geológico minero y estamos trabajando en nuestro mapa geometalúrgico. Nos hace falta trabajar un poco más en exploración y decir que tenemos yacimientos, pero debemos ponerlos en valor recibiendo inversiones para que sigan perforando. Ese es nuestro desafío”, señala Rodolfo Micone, secretario de Minería de Catamarca.

El funcionario detalla que a través del programa “Generación de Nuevos Proyectos”, se revisaron más de 80 áreas, con resultados prometedores.

“Los empresarios tienen ganas de invertir, de explorar, pero el momento que estamos viviendo a nivel mundial genera este bajón. Bajo El Durazno es casi una realidad, estamos trabajando en eso. Con el proyecto Agua Rica tenemos que ser cautos, esperar y ver cómo podemos salir adelante para que su desarrollo se lleve adelante en el menor tiempo posible”, destaca Micone.

En dicha provincia, la recaudación minera en 2012 (regalías, derechos de exportación, impuestos, canon por uso de agua, canon minero y utilidades) fue de US$60 millones y en 2013 bajó a US$45,9 millones. Las faenas en producción son seis: Bajo de la Alumbrera (cobre, oro y molibdeno), Farallón Negro (oro y plata), Capillitas (rodocrosita), Uvita III (jade), Fénix (litio) y Maktub (boratos).