(El Mercurio).- Un nuevo foco de conflicto se abrirá para el Gobierno en el Congreso la próxima semana.
El Ejecutivo corre contra el tiempo, dado que el 30 de junio debe estar aprobado por ambas Cámaras el proyecto de ley que establece el reajuste de este año al salario mínimo. Pero desde la Concertación ya han advertido que no apoyarán la postura mayoritaria dentro de la comisión presidida por Harald Beyer y que propuso un alza de 3% en línea con la inflación anual esperada.
Para la oposición un incremento de 3% no es suficiente e incluso sus representantes de la Comisión de Hacienda señalan que la discusión se complicará si los ministerios de Hacienda y del Trabajo insisten en ese nivel de ajuste.
«Un alza como la que propuso mayoritariamente la comisión, en línea con la inflación proyectada, implica un aumento real de 0%, lo que se contradice con el propio discurso del Gobierno que ha enfatizado que Chile está saliendo de la crisis económica y que está en medio de un proceso de reactivación», sostiene el diputado socialista Carlos Montes.
En tanto, desde la Democracia Cristiana anticipan que la postura será apoyar un alza de 10%, alineándose con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), tal como lo hicieron también durante la Administración Bachelet (ver recuadro). De hecho, su representante en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Pablo Lorenzini, sostiene que existen dos argumentos centrales para estar a favor del señalado reajuste: Chile está saliendo de una recesión y los más afectados por el terremoto fueron quienes reciben el salario mínimo. Además, el parlamentario afirma que el diagnóstico de la bancada DC apunta a que si el Gobierno quiere ir en ayuda de las pyme más afectadas por la catástrofe del 27 de febrero puede proponer subsidios para los gastos relacionados a seguridad social.
Desde el ala independiente, el diputado Miodrag Marinovic, también integrante de la Comisión de Hacienda, afirma que si bien esperará conocer los argumentos que apoyaron un alza en línea con la inflación proyectada a su juicio un 3% es «un aumento muy débil y hay espacios para hacer un esfuerzo adicional».
Efecto regresivo
En la Alianza dado el complejo cuadro posterremoto apoyan un incremento de 3%.
De hecho, ayer el diputado de la UDI Carlos Recondo se reunió con el subsecretario del Trabajo, Marcelo Soto, en el Congreso y le informó sobre la postura de gran parte de los parlamentarios gremialistas.
En tanto, desde el mercado, afirman que históricamente las alzas reales han sido de 2,5% por ende el techo para este año (considerando una inflación esperada de 3%) es de 5,5%. «Un incremento mayor podría ser regresivo para el mercado laboral», afirma Rodrigo Aravena, economista jefe de BanChile.
Acelerada
Ejecutivo corre contra el tiempo para lograr un acuerdo en torno al salario mínimo, ya que entre el 21 y 27 es semana distrital. ¿A quiénes afecta el salario mínimo?
El informe elaborado por la Comisión de Salario Mínimo señala que los grupos que en mayor proporción ganan el sueldo básico son los jóvenes, las personas poco calificadas, quienes viven en las regiones de Arica y Parinacota, La Araucanía y Los Ríos, y los empleados de microempresas de hasta nueve trabajadores.
En el documento elaborado por la Comisión -integrada por Harald Beyer, Raphael Bergoeing, Bernardita Vial, Alejandra Mizala, Joseph Ramos, Alfonso Swett, Juan Carlos Scapini, Roberto Morales, Ricardo Paredes, Carlos Boada, Cristóbal Huneeus y Pablo Bosch- los expertos advirtieron que la situación más preocupante es la de las mipymes, ya que cerca del 67% de los trabajadores que ganan el mínimo está en este tipo de empresas.
La postura de la DC en la discusión
Durante los últimos años, la Democracia Cristiana ha estado alineada con la CUT en la discusión del reajuste del salario mínimo.
De hecho, en junio del año pasado, los parlamentarios de la Concertación, encabezados por el diputado de la falange Pablo Lorenzini, presentaron un indicación para elevar la señalada remuneración de 2,5% a 5%. Tras intensas negociaciones, el Ministerio de Hacienda, encabezado en ese entonces por Andrés Velasco, optó por un aumento de 3,8%.
En 2008, en tanto, la DC apoyó un incremento de 10,4%, tal como lo planteaba también la CUT. Ese año los resultados fueron favorables para quienes apoyaban un alza de dos dígitos.
Fuente / El Mercurio