(Estrategia) presidente del Banco Central, José De Gregorio, desestimó ayer eventuales impactos adversos en la economía ante un precio del cobre en niveles de US$4,50 o US$5 la libra.
Durante su participación en Icare, en donde presentó los lineamientos del último Informe de Política Monetaria (IPoM), la autoridad enfatizó que “me cuesta pensar que sería mejor para Chile que el límite (del valor) estuviera mucho más abajo y que las minas no fueran de nosotros”. Añadió que “no puede ser que una actividad tan productiva y que ha dado tantos beneficios vaya a tener un efecto negativo; a veces tendemos a sobredimensionarnos”.
Comentó que “hay gente que dice que vamos a colapsar y que seremos sólo mineros. Obviamente existen tensiones, ya que se compite por los recursos entre las regiones, pero no hay que exagerar, no me gustan los escenarios catastrofistas”.
Precisó que el alcance directo de la alta cotización del insumo sobre la demanda “es limitado” en vista de que “la mitad de aquel ingreso es del fisco, y la otra mitad es extranjero. Un efecto sólo se produce si el Fisco toma estos recursos y los empieza a gastar, pero al operar sobre una regla de balance estructural, los aumentos y disminuciones del cobre no los afecta”.
Con todo, el órgano rector anticipa un precio promedio de US$3,40 la libra en 2010, de US$3,30 la libra en 2011, y de US$3,20 la libra en 2012.
Tipo de cambio
Por otra parte, recalcó que el tipo de cambio real se encuentra “aún en torno a los mínimos coherentes con sus fundamentos de largo plazo. Entre los elementos que subyacen en la apreciación de la moneda local están la mejora en los términos de intercambio y una mejor posición de la economía chilena en comparación con las desarrolladas”.
Conviene recordar que el ente emisor estimó para el ejercicio venidero un ascenso de entre 5,5% y 6,5% del Producto, amén de una subida de 6,6% en la demanda doméstica, cuyos componentes de consumo e inversión escalarían en 5,8% y 14,6%, respectivamente. El IPC, en tanto, finalizaría este año en 2,8%, lo que supone una caída de 0,1% en el índice de diciembre. Para 2011, a su vez, reportaría una expansión de 3,3%.
En el plano internacional, y pese al cuadro de riesgo referido al desbalance en los desempeños de países industrializados y emergentes, manifestó que el crecimiento del orbe sería de 3,8% el año entrante para acelerar el ritmo hacia 2012.
Fuente/ Estrategia