Quiénes son y cuánto cobran los principales asesores sindicales de Chile

Son economistas, ingenieros o abogados especializados en los temas sindicales, y se calcula que hay unos tres mil en el país. Los más cotizados cobran entre $10 mil y $30 mil por socio en una negociación colectiva, sin importar los resultados.

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(El Mercurio)Economistas, abogados e ingenieros de reconocidas universidades y otros que se han ido formando en el camino han optado por dedicarse a la asesoría de los sindicatos, un rubro que puede ser bastante lucrativo si es que se logra trabajar con grandes sindicatos. Los de mineras como Codelco y Escondida están entre los más cotizados.

A la hora de contratar asesores, cada vez son más los sindicatos que optan por profesionales que los orienten en su relación con la empresa y que los ayuden a entender los procesos, por ejemplo, de negociación colectiva y así llegar a los mejores resultados.

Según cuentan en el mercado, si hasta hace algunos años la mayoría de estos asesores estaban altamente politizados, de a poco esta tendencia ha ido quedando atrás. Sin embargo, aseguran que siguen existiendo algunos que buscan la confrontación y que llevan a los sindicatos al límite en su relación con la empresa.

Eso sí, se trata de un mercado muy pequeño en el que, entre unos pocos, se reparten la mayor parte del mercado, y al que es difícil entrar por los altos niveles de confianza que son requeridos por parte de los trabajadores. Entre los que asesoran a grandes empresas están Carlos Cano, José Tomás Peralta y Marcos López. Pero también hay algunos que son considerados «históricos», como Rafael Carvallo y Diego Corvera.

Mientras algunos reconocen que en una negociación un equipo de asesores puede ganar entre $500 mil y $100 millones, otros comentan que las cifras pueden incluso llegar a más de $200 millones. Es que, según cuentan en el mercado, cuando se asesora una negociación colectiva de un megasindicato o se trata de un proceso complejo, lo tradicional es cobrar entre $10 mil y $30 mil por cada asociado. Sin embargo, hay quienes incluso llegan a los $50 mil por trabajador sin importar el resultado final del proceso.

Claudia Fachinetti, quien dejó la asesoría sindical a mediados de este año, explica que esta mayor especialización de los asesores se ha dado por tres factores. Primero, porque la normativa es más amplia y está siendo alimentada por la OIT. También porque ha influido la globalización en los procesos productivos, pues ahora hay muchos trabajadores externos que trabajan para la empresa. «Eso influye en la asesoría respecto de la subcontratación, por ejemplo», dice. Y, por último, que cada vez es más relevante la comprensión de la realidad de la empresa. «Uno tiene que saber cómo está el mercado de la empresa para ver si lo que está pidiendo el dirigente sindical tiene asidero», explica.

Varios expertos concuerdan en que los mejores asesores de sindicatos son aquellos que se transforman en un «cable a tierra», sobre todo para aquellos dirigentes que no están alineados con los números y la proyección de la compañía.

Adolfo Arrieta, economista y asesor sindical de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), explica que existen los profesionales ocasionales, a los que los sindicatos contratan para solucionar problemas puntuales, pero que también hay sindicatos que reciben asesoría permanente.

Según sus cálculos, se trata de un mercado de unos tres mil profesionales en todo Chile.

Ejemplo de esto es lo que ocurre en el sindicato de Homecenter Sodimac. De acuerdo con su presidente, José Luis Ortega, a ellos los asesora desde hace 15 años Luis Alberto Araya. Según cuenta, este economista tiene muy buenas relaciones con el sindicato pero también con la empresa, porque es considerado «conciliador», y que esto beneficia a las dos partes.

Mario Gutiérrez, ingeniero y magíster en dirección de RR.HH., asesora al sindicato de la División Andina de Codelco desde hace cinco años, y asegura que son los trabajadores los que al final marcan la diferencia en temas de productividad y de competencia. Su trabajo como asesor se basa en identificar los factores que aumenten la competitividad y lograr que eso tenga impacto en la mejora de la calidad de vida y las remuneraciones de los trabajadores.

¿Mala fama?
Sin embargo, ésta no es la realidad de todos los asesores. Entre los abogados laboralistas y los propios sindicatos aseguran que también existen algunos que «lucran con el movimiento» y que se dedican a «formar sindicatos» para obtener mayores beneficios monetarios, sin tener en cuenta que son los trabajadores los que, una vez terminado el conflicto, continúan relacionándose con sus empleadores.

Es justamente este tipo de asesorías el que desde el mundo privado y también del sindical muchas veces se mira con desconfianza. Adolfo Arrieta, economista y asesor sindical de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), explica que esto se debe a los malos asesores, que son quienes se coluden con la dirigencia sindical o con la gerencia de la empresa. «Es una forma de corrupción», dice. A los malos asesores, agrega, les interesa agudizar los conflictos y obtener beneficios personales.

Eso sí, la reputación de los asesores es conocida de sobra por los sindicatos. Y del tipo de negociación que quieren depende a quién contratan.

LA TENDENCIA es que los sindicatos cuenten con servicios profesionalizados de gente con estudios superiores.

Nueva justicia abre nichos
La nueva justicia laboral cambiará el panorama de la asesoría sindical, pues se abre un campo de especialización para los abogados. Ana Eugenia Fullerton, abogada del estudio Albornoz & Fullerton, que, entre otras materias, asesora sindicatos, explica que ha nacido una nueva figura en el derecho chileno, que es la tutela de derechos fundamentales del trabajador. «Para la asesoría de sindicatos ésta área es importante, porque la organización sindical puede recurrir a tribunales».

Explica que esta materia no sólo involucra derecho laboral, sino también constitucional, y que tanto esa acción como las que puede ejercer individualmente cada trabajador requieren necesariamente de patrocinio de un abogado. «En los juzgados de Letras del Trabajo, donde está funcionando la reforma, deben concurrir abogados a las audiencias. No se permiten procuradores ni egresados de derecho», dice. Por eso se debería profesionalizar más a nivel de abogados la asesoría sindical. Además, explica que a nivel empresa todo este proceso requerirá un cambio de gestión y asesoría legal en la gestión previa al despido y relación laboral.

Fuente / El Mercurio

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