El octavo precio histórico alcanzado ayer por el cobre en la Bolsa de Metales de Londres -US$ 2,68- viene de la mano de un optimismo tan grande por parte del mercado y la industria, que ha hecho que las proyecciones de precios para el metal se eleven de forma drástica, y con ello los US$ 2 la libra como promedio para fin de año estén quedando atrás.
Es así como desde Santander Investment cambiaron su proyección de precios, desde US$ 1,74 la libra como promedio para este año a nada menos que US$ 2,45 la libra.
Un salto que se fundamenta, según informa la compañía, en las mejores perspectivas para la economía mundial -en particular de Japón y la Zona Euro-, sumadas a la demanda especulativa liderada por las compras de los fondos de inversión.
Desequilibrio
Todo ello influye en el valor del metal en la medida que la producción crecerá a niveles moderados y no alcanzará a equilibrarse con el consumo.¿Y para 2007? «Estamos introduciendo una estimación de US$ 2,34 por libra en promedio», informa la entidad.
En LarrainVial, la nueva proyección llega a US$ 2,35 la libra como promedio para este año. Esta estimación es 25 centavos mayor a la proyectada hace unos meses, y se basa de manera especial en el crecimiento de China y sus perspectivas de consumo en el corto y mediano plazo.
Más aún, el economista de la entidad, Leonardo Suárez, destaca que los proyectos en carpeta -en su mayoría ampliaciones de yacimientos ya existentes- no serán capaces de abastecer al mercado para dejarlo relativamente en un equilibrio tal, que le permita bajar el precio. «La oferta global de cobre seguiría restringida hasta 2009 a causa de que la producción mostraba leyes mineras cada vez más bajas. Este fenómeno, unido a la escasez de nuevos proyectos relevantes y a la expansión china, originaría una demanda superior a la oferta global de cobre entre 2007 y 2009», explica el ejecutivo.
Para él, el escenario de precios altos se mantendrá en los próximos años -incluso asegura que los US$ 3 la libra podrán alcanzarse en este período o en 2007-, pero la próxima década «habrá que prepararse para un escenario en que el precio del cobre se desplome por debajo del dólar la libra, ya sea por efecto de una recesión en China, como por la entrada en explotación de los proyectos que se descubran en los próximos años», dice Suárez.
Y su proyección apunta a que, con el precio promedio de US$ 2,35 la libra, el cobre «en este año arrojaría un superávit fiscal superior a los US$ 7.000 millones, o sea, aproximadamente un 6% del PIB», vaticina.
Pero en Celfin son cautos. La estimación de precio para este año subió de US$ 1,67 la libra a sólo US$ 2,05 la libra.Según el gerente de Estudios de la empresa, César Pérez, la estimación se modificó por diversos factores; entre ellos, los más relevantes apuntan a la fuerte demanda liderada por Asia, unida a la interrupción en la producción de algunas minas en los primeros meses de este año.
La más relevante, y que influyó particularmente en el alza registrada ayer, es la huelga de trabajadores en la Mina La Caridad, de México, que viene arrastrándose hace más de una semana y que, unida a las protestas en Indonesia, han disparado al cobre a precios récord.
Otro factor que Pérez considera como relevante es el alza en los precios de la electricidad, lo que implica mayores costos para las productoras mineras y en consecuencia para el precio de venta del cobre.
Más aún, el analista advierte que la estrecha producción -tomando en cuenta la alta demanda- también está influida por el aprovechamiento de las mineras de la buena coyuntura de precios de los subproductos.
Es así que para aprovechar los niveles de precios del oro y el molibdeno, muchos productores reorientan su explotación influyendo así en la menor extracción de cobre.
Fuente / El Mercurio