(Pulso) Los mercados siguen mostrándose preocupados por la inestabilidad de la economía china, el mayor consumidor mundial de metal, impulsando así una brusca caída en los precios del cobre.
Ayer el metal rojo cayó 2,61%, a mínimos de un mes, alcanzando los US$2,25 la libra, su menor precio desde el 26 de agosto pasado.
En 2015 el metal ha retrocedido 21,92%, y en un año 26,29%. Mientras que en la Bolsa de Shanghai bajó un 1,5%, a 38.310 yuanes (US$6.016,02) por tonelada.
La caída se produjo ante la incertidumbre que existe en torno a los datos chinos del PMI Composite, que mezcla los datos de manufactura y servicios, que se darán a conocer mañana.
De hecho, según analistas consultados por Reuters el enorme sector fabril de China se contraería por segundo mes consecutivo en septiembre. Así, una estimada falta de actividad en el mayor consumidor mundial de metales y una serie de reportes de ganancias corporativas en EEUU, que mostrarían que las compañías están enfrentando dificultades, podrían presionar aún más los precios.
Las ganancias obtenidas por las empresas industriales chinas se redujeron en agosto a su ritmo más acelerado en cuatro años, ante una subida de los costos y la caída persistente de los precios de los productos.
China consume cerca del 45% del cobre del mundo, por lo que los mercados reaccionan con sensibilidad ante cualquier cambio en la demanda del tigre asiático.
“El mercado está buscando dirección y seguramente la fuente más probable de esto son los datos de Chinaâ€, dijo Caroline Bain, economista de materias primas de Capital Economics en Londres.
En ese contexto, en una nota The Economist plantea que el destino del cobre se puede reducir en una sola interrogante: los precios siguen cayendo por la inestabilidad de la economía china o por la producción del metal rojo en Chile (fuente de un tercio de la oferta mundial).
Pese a que la semana pasada los débiles datos manufactureros desde China golpearon los precios del cobre más fuerte que otros metales, The Economist plantea que la caída de los precios comenzó el 17 de septiembre después del terremoto de 8,4 grados que vivió el país y que no logró noquear la producción de cobre.
“Esa (cruel) reacción muestra qué tan sensibles se encuentran los mercados a la sobreproducción de cobre. En los últimos años las compañías mineras han invertido en la explotación de cobre y sólo las de mayor costo (como Glencore) han reducido su producción, mientras que el resto comparte una creencia de que como encontrar mineral de mejor calidad es más difícil, los precios se recuperaránâ€, sostiene The Economist.
Dentro del mismo contexto, el jefe del Banco Central de Perú, Julio Velarde, dijo que “el precio internacional de cobre, que ha caído por una desaceleración de la demanda de China, seguirá débil este año y el próximo y posiblemente se recuperará desde 2017â€.
El funcionario dijo que pese a los menores precios del metal rojo, la minería en Perú aún sigue siendo competitiva por sus bajos costos, pero necesita el impulso del gobierno para sacar adelante US$22.000 millones en proyectos paralizados.
“Las inversiones mineras vienen cayendo por el tema internacional de los precios, pero también se han dificultado los permisosâ€, afirmó Velarde.