La incorporación de la variable hídrica desde las primeras etapas del desarrollo de un proyecto minero fue el eje de la presentación de Gonzalo Lobos, jefe de Especialidad en Recursos Hídricos de Minería y Medio Ambiente (MyMA), durante el II Workshop PerProMin – Permisos para Proyectos Mineros 2026. El encuentro, cuya segunda versión tiene como lema «Permisología que fluye como el agua», es organizado por B2B Media Group e iMercados, con el auspicio de Minería y Medio Ambiente (MyMA), y se realiza en el Hotel Best Western Premier Marina, en Las Condes.
Durante su exposición, el profesional sostuvo que la gestión de permisos no debe entenderse únicamente como un proceso administrativo, sino como el resultado de una adecuada planificación técnica del proyecto. En ese sentido, afirmó que «la mejor manera de enfrentar el desafío de obtener permisos, ya sea de agua o de cualquier otra índole, tiene que ver con gestionar de mejor manera».
Asimismo, explicó que el principal desafío consiste en comprender el propósito de los permisos antes que enfocarse exclusivamente en su tramitación. «Más que saber exactamente qué es lo que viene por obtener un permiso, creo que lo importante es entender para qué se hace un permiso, cuál es su objetivo, por qué se necesita», manifestó
Variable hídrica desde el inicio
Lobos sostuvo que la gestión de permisos comienza mucho antes del ingreso de un proyecto a evaluación ambiental. «El desafío de los permisos no comienza cuando a mí me toca desarrollar el proyecto. Probablemente comenzó mucho antes», afirmó.
En esa línea, planteó que incorporar tempranamente la variable hídrica permite disminuir la incertidumbre durante todo el ciclo de vida de una iniciativa minera. «La mejor manera de enfrentar la permisología del agua es incorporar la variable hídrica tempranamente en el desarrollo del proyecto», expresó.
Añadió que este enfoque permite evitar rediseños en etapas avanzadas del proyecto y enfrentar con mejores antecedentes la evaluación ambiental y sectorial. «La variable hídrica al desarrollo de proyectos mineros lo que busca es reducir la incertidumbre», sostuvo. Asimismo, advirtió que «si nosotros tenemos claro desde el principio que vamos a necesitar permisos de agua, no podemos sorprendernos al final cuando ya se ha avanzado toda la ingeniería».
Comprender el territorio
Otro de los aspectos abordados por el especialista fue la necesidad de conocer en profundidad el sistema hídrico donde se emplazará el proyecto. Para ello, destacó la importancia de caracterizar tempranamente la hidrografía, la hidrología, la hidrogeología, la disponibilidad y calidad de las aguas, los ecosistemas asociados y los posibles efectos de eventos extremos.
Al respecto, destacó que «necesito comprender la hidrografía y la hidrología», agregando que muchas veces las cartas disponibles no representan adecuadamente la realidad de los cauces, especialmente en zonas de actividad minera.
En ese contexto, subrayó que «no puede ser que tengamos que responder con ese tipo de explicaciones por no haber hecho algo tan sencillo como identificar la red hídrica en la etapa inicial».
Asimismo, recordó que el recurso hídrico cumple un rol que va más allá del abastecimiento de las actividades productivas. «El agua no solamente es un factor de producción; cumple funciones ambientales bastante más importantes», afirmó.
Información de calidad
Como parte de su exposición, Lobos explicó que la información levantada debe transformarse en un modelo conceptual que permita comprender el funcionamiento del sistema hidrológico y respaldar técnicamente el diseño del proyecto.«Necesitamos integrarlo en un modelo conceptual del sistema hidrológico», precisó.
A su juicio, ese conocimiento permite desarrollar proyectos más robustos y reducir modificaciones durante la evaluación ambiental. «Entendiendo adecuadamente cómo funciona el sistema hidrológico, voy a poder diseñar adecuadamente mi proyecto», resaltó.
Finalmente, advirtió sobre las consecuencias de introducir cambios cuando el proyecto ya se encuentra avanzado. «No podemos estar rediseñando los proyectos a cada rato porque tienen impactos importantes en los documentos ambientales», comentó.
Como conclusión, sostuvo que una adecuada planificación técnica facilita posteriormente la tramitación de las autorizaciones. «Si he hecho estas otras cosas adecuadamente, lo más probable es que al momento de enfrentar la tramitación de las autorizaciones esté mucho mejor preparado, porque voy a tener información de calidad y voy a entender cómo funciona el sistema hidrológico», concluyó.