En un nuevo nicho de negocios, que pretende entregar mayor participación a los jóvenes abriéndoles amplias oportunidades de carácter productivo, la Asociación Gremial Minera de Antofagasta (Agrema) inició la explotación de las llamadas piedras semipreciosas existentes en la región.
Este recurso abundante en tonalidades y posibilidades para la lapidación y orfebrería, también permitirá la elaboración de productos terminados que pueden acceder tanto al mercado nacional como internacional, según lo subraya el presidente de la organización gremial, Patricio Céspedes.
El dirigente gremial, recordó que la asociación viene trabajando desde hace algún tiempo en este proyecto productivo que surge como alternativa a las líneas tradicionales.
Al mismo tiempo, formuló una invitación a los jóvenes que deseen tomar parte en una jornada de capacitación en estos temas con un especialista.
Opciones
A su vez, el economista Carlos Cerda, dijo que una de las fases de este proyecto consistió en la habilitación de una muestra de especímenes de malaquita, crisocola, turquesa y otras variedades semipreciosas que contienen cobre u obsidiana.
Este último, es un vidrio volcánico de color azabache. También se encuentran trozos de dumortierita que es un silicato de aluminio y boro que entrega tonalidades celestes, así como florita constituida por un carbonato de flúor de colores verdes y violetas.
Al centro de la exposición se encuentran tres bloques macizos de alabastro, obsidiana y fluorita encerrados en un particular juego de luces.
Talleres
Al respecto, Cerda enfatizó que la Región de Antofagasta está llamada no sólo para entregar al mundo materias primas para mejorar el nivel de vida de la humanidad, sino que también en sus entrañas es posible encontrar la belleza en una piedra bruta.
Dijo que los interesados en asistir al taller que funcionará en el tercer piso de la sede ubicada en calle Condell Nº 2150 deben acudir a dicho lugar en horario de oficina para formalizar su inscripción.
Explicó que se trabajará con una institución de apoyo al microemprendimiento y destacó que hasta ahora no se ha aprovechado plenamente este enorme potencial. Afirmó que bastaría un buen desarrollo de una fuente de malaquitas, crisocolas para conjuntamente con oro metálico preparar joyas de seguro y rentable mercado en el exterior.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta