(El Mercurio de Antofagasta) El diputado de la UDI por Atacama, Carlos Vilches, señaló que cinco de los 33 mineros que estuvieron atrapados en la mina San José, «confirmaron que el trabajo que se hacía en el yacimiento era de alto riesgo».
El parlamentario gremialista dijo que Juan Illanes, Jorge Galleguillos, Franklin Lobos, Daniel Herrera y Samuel Avalos, explicaron que la rampa de acceso -que era precisamente por donde circulaban los vehículos-, estaba muy cerca a la chimenea o socavón que tenía la mina, y que fue el que colapsó y se derrumbó dejando atrapado a los 33 mineros por 69 días.
Los mineros –añadió- reiteraron que no contaban con los elementos básicos para su trabajo, tales como: guantes o botas, y que se «peleaban» para tener las herramientas mínimos de seguridad. «Yo creo que con este testimonio queda más claro aún la responsabilidad absoluta de los dueños y administradores de la mina San José», señaló el diputado.
A juicio de Vilches, otro de los puntos importantes del informe entregado por los trabajadores, es que el Jefe de la mina, Carlos Pinilla, «no los dejó salir cuando ellos avisaron de los ruidos. El riesgo evidentemente era muy alto. La mina presentaba grietas y explosión de rocas, lo que fue ratificado por los mineros ante la instancia investigadora», dijo.
Sostuvo asimismo «que el informe final de la Comisión buscará sancionar a los responsables de esta tragedia, porque los mineros no podían operar bajo tales condiciones de inseguridad», subrayó.
Los trabajadores indicaron que las fiscalizaciones realizadas por Sernageomin fueron mínimas, y que la situación cambió cuando la empresa Imagine se hizo cargo de la seguridad y evacuó un informe acerca de las falencias que presentaba el proyecto minero. Este documento hacía referencia a la explosión de rocas, las grietas que presentaban la mina, y las reparaciones y fortificaciones que se debían realizar.
Por último, indicó que los cinco mineros confirmaron que no había ningún escape posible fuera de la rampa, lo que quedó especificado porque la chimenea existente para la ventilación no contaba con escaleraje.
«Ellos intentaron en muchas oportunidades dar señales de que estaban vivos; buscar un lugar por donde salir; incluso, trataron de construir algo por donde escapar, pero eso fue imposible», puntualizó Vilches.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta