Quienes siguen permanentemente la evolución de las cuentas nacionales que elabora el Banco Central coinciden en que es muy difícil que haya cambios drásticos de un año a otro en cómo se compone el Producto Interno Bruto (PIB) del país. Por eso llama la atención el desempeño de la minería, que en sólo dos años casi duplicó su peso relativo en el PIB: en 2003 este sector representaba sólo el 8,7% del PIB chileno y ya en 2005 concentró el 16%, según cifras publicadas por el Central.
«El aumento de la participación de la minería en el PIB tiene directa relación con el precio del cobre el año pasado», dice el subdirector de Estudios del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), Tomás Flores. Como la medición de esos datos se hace a precios corrientes -de cada año-, los altos valores del commodity impactaron directamente en los saldos del sector. Los datos son claros: si el promedio de la libra de cobre se transó en 80 centavos de dólar en 2003, el guarismo subió 109% al 2005, al ubicarse en 167 centavos.
El economista Hernán Frigolett, de Aserta Consultores, plantea que esos precios se reflejan en el valor agregado de la producción minera, que es lo que se toma en cuenta para el PIB. Ese valor agregado incluye remuneraciones y excedentes (parecido a los flujos de caja o Ebitda) y descuenta los costos; como estos últimos ya eran bajos, toda el alza del cobre implicó casi una quintuplicación directa en el valor agregado, lo que explica su mayor ponderación en el PIB.
Cuestión de tiempo
«El precio del cobre hace que la actividad minera sea más rentable. Es un sector dinámico, cuyo panorama es bueno no sólo para 2006 y 2007, sino que a largo plazo también», opina el académico Guillermo Pattillo, de la Universidad de Santiago. El fenómeno parece lejos de terminar: el viernes pasado la cotización del cobre alcanzó un récord nominal al transarse en 238,635 centavos de dólar la libra, con lo que en marzo promedia casi 228 centavos, y en lo que va de 2006, 222,5 centavos.
Pero la lógica económica determina que la preponderancia relativa del sector minero sobre la economía regresará en algún momento a sus niveles históricos. «Así como ahora la minería incrementó bruscamente su participación en el PIB nominal -afirma Frigolett- tendrá también una disminución brusca cuando los precios del cobre tiendan a normalizarse hacia su tendencia de US$ 1 a US$ 1,2 hacia el mediano plazo».
Con sus resultados de 2005, por primera vez el peso de la minería en la economía chilena se sitúa en segundo lugar de importancia. La industria manufacturera, con apenas una décima más que la minería en porcentaje de participación, se ubicó una vez más como el rubro productivo más importante del país.
En tercera posición de prevalencia productiva están los servicios financieros y empresariales (11,8%), en cuarto puesto los servicios personales (11,7%) y en quinto lugar el comercio (8,1%)
Fuente / La Tercera