Si bien el cobre sigue siendo el metal más apreciado en Chile en términos de producción, representando 37% del total mundial, eso no implica que las principales empresas cupríferas del país miren con detenido interés las escaladas de precios de otros metales que pueden resultar atractivos en su explotación.
Uno de estos es el molibdeno, recurso que gracias a la recuperación mundial de la industria de los aceros especiales, principalmente por el crecimiento industrial de los países asiáticos, ha incrementado notablemente su valor. Mientras en 2003 el metal gris promedió US$5,3 la libra, el año pasado su precio alcanzó los US$31,7 la libra, registrando un aumento de 498%. Mientras el viernes último cerró en US$22,6.
Esta fuerte alza es la que motiva a las empresas mineras nacionales a recuperar con mayor ahínco este subproducto de la industria del cobre, de hecho, el molibdeno fue uno de los productos más importantes de las exportaciones chilenas el año pasado, superando al salmón, situándose en segundo lugar luego del metal rojo, con más de US$3.200 millones.
En este rubro destacan la estatal Codelco, que es el principal productor y durante 2005 generó 76,2% de la producción total, que en 2005 superó las 47.887 toneladas, seguido por Los Pelambres, controlada por Antofagasta Minerals, con 8.700 toneladas y en tercer lugar Sur Andes, de Anglo American, con poco más 2.100 toneladas.
De acuerdo a USGS (United States Geological Survey) las reservas mundiales de molibdeno ascienden a 19 millones de toneladas métricas, de las cuales China cuenta con 8,3 millones, Estados Unidos con 5,4 millones y Chile con 2,5 millones.
Y aunque las proyecciones para el valor del molibdeno son más moderadas para este año y lo ubican en US$16 la libra, sigue siendo atractivo invertir en el metal y varias empresas se están animando a extraerlo.
Doña Inés de Collahuasi -propiedad de Anglo American (44%), Falconbridge (44%) y un consorcio japonés liderado por Mitsui (12%)- es una de ellas, y luego de una inversión cercana a los US$ 40 millones en una planta de recuperación, durante 2006 espera producir 4.000 toneladas, para luego procesar hasta 8.000 toneladas en 2009.
Por su parte, la fundición Altonorte, de Falconbridge, invirtió US$6,5 millones para poner en operación una planta de tostación de molibdeno que tratará 10.000 toneladas de concentrado al año.
Codelco, planea una inversión de US$57 millones en un proyecto de remolienda de mineral que permitirá una recuperación de 9% de molibdeno, además de otros US$5 millones para aumentar la producción del metal a 23.500 toneladas al año en Codelco Norte.
En tanto, Escondida, operada por BHP Billiton (57,5%), ya manifestó su intención para recuperar el metal gris de su producción de cobre, inversión que fluctuaría entre los US$70 millones y US$80 millones y que podría procesar hasta 4.000 toneladas del mineral al año.
Otro actor será Antofagasta, que si bien ya tiene experiencia con el molibdeno en Los Pelambres, para 2015 prevé una nueva planta en su proyecto Esperanza, donde recientemente encontró reservas del metal gris.
Apuesta Dorada
Otro mineral que ha brillado en estos dos años es el metal amarillo, que el viernes cerró en US$597 la onza en la Bolsa de Londres, registrando un aumento de 40% en los últimos doce meses, lo que además de incentivar reaperturas de yacimientos como Choquelimpie, de Minera Can-Can; Guanaco, de Golden Rose; Purén, de la compañía Mantos de Oro (50% Kinross Gold y 50% Placer Dome), y Refugio, de Bema y Kinross; ha preparado el terreno para el desarrollo de importantes proyectos auríferos, que superan los US$3.000 millones entre 2004 y 2008, donde se cuentan Pascua Lama y Cerro Casale, ambas de Barrick Gold.
Pero no son sólo las mineras dedicadas al oro las que han acelerado sus planes, pues compañías cupríferas como Antofagasta, también están mirando este metal con cierto interés. El holding minero del grupo Luksic está en proceso de adquisición de la australiana Tethyan, que produce oro y cobre, de la cual ya tiene casi 15% de su propiedad y por la que está ofreciendo $1,40 por acción para tomar el control.
La compañía nacional ya tiene un acuerdo con Barrick para explorar en conjunto el proyecto Reko Diq, que contiene 12,3 millones de toneladas de metal rojo y 20,9 millones de onzas de oro en reservas probables y probadas.
Además, recientemente la minera también detectó reservas de oro en su proyecto Esperanza, plan que demandará US$800 millones y que entrará en operaciones a fines de 2010. Este hallazgo, junto con las reservas de molibdeno, hizo que Antofagasta se decidiera a adelantar el estudio de factibilidad del proyecto en seis meses, para marzo de 2007.
Escenario Mundial
En el caso del futuro del mercado del molibdeno, China es un factor, más que por la demanda generada por el metal, por su oferta, ya que 43,6% de las reservas están ubicadas en ese país.
Según Tony Warwick-Ching, consultor de aceros especiales, esta prosperidad no debiera durar mucho tiempo. Si es que el país asiático decide explotar sus depósitos, podría ocasionar un desajuste en los inventarios y un consecuente efecto en el precio de largo plazo, afirmó.
No obstante, Warwick-Ching sostuvo que el precio del molibdeno no se derrumbará como lo hizo en la década de los ‘80, cuando su valor bordeaba los US$4 la libra, aunque “será China la que ponga el nuevo piso al precio”, aseguró.
Fuente / Estrategia