Configurándose como una instancia de encuentro de la industria, la Cumbre Minera de la Sonami destacó como un espacio en el cual fue posible conocer las inversiones que las compañías se encuentran desarrollando, de la voz de sus principales ejecutivos.
Es así como Marcelo Bustos, CEO de Minera Sierra Gorda SCM, destacó que la producción durante los primeros 11 años de la operación fue de 1,7 millones de toneladas de cobre, y 85 mil toneladas de molibdeno.
Según Cochilco, son el 11° productor de cobre en Chile (3,1%) y el 3° de molibdeno (9,7%). El yacimiento posee una ley promedio de 0,389%, que contrasta con el 0,8% que presenta la minería chilena.
Respecto a las características de la operación, resaltó que el uso de HPGR y agua de mar sin desalar permiten reducir la huella de carbono e hídrica, junto con la disminución del consumo de energía y del costo operacional. El foco es el desarrollo de la mina integral, orgánico y a tiempo, con foco en subproductos.
A lo que se suma el desarrollo interno de innovaciones para dar respuesta a las necesidades operacionales, como por ejemplo el uso de simuladores y robots.
En el período 2026 y 2035, la compañía está enfocada en la consolidación del desempeño, la expansión TSF y de la planta (4GL).
En ese contexto, la compañía considera las siguientes inversiones:
- Modernización del depósito de relaves. US$700 millones
- Repotenciamiento de espesadores: alrededor de US$110 millones.
- Cuarta línea de producción: Alrededor de US$800 millones
- Extensión de la vida útil hasta 2049: Ingreso al SEIA entre 2027 y 2028.

Mientras que Álvaro Baeza, Study Manager – New Smelter Project de Glencore, inicio su intervención, realizando una presentación sobre las líneas de negocio de la compañía, dedicada a la comercialización y distribución, como a la producción y refinación.
Afirmó que “nuestro compromiso con la región es de largo plazo”, con activos, joint ventures y proyectos estratégicos, entre los que destacan operaciones como Minera Lumbrera y el Proyecto MARA, junto con El Pachón, en Argentina; Antaccapay, Coroccohuayco y Antamina, en Perú.
En el caso de Chile, están presentes a través de Collahuasi, Lomas Bayas y Altonorte.
Al respecto, destacó el caso de Lomas Bayas como referente mundial en la minería de cobre de baja ley (0,23%). Con una vida útil hasta 2038.
Además de entregar antecedentes respecto al proyecto Nueva Fundición, iniciativa en la que se avanza con Codelco, actualmente en desarrollo de estudios de prefactibilidad por parte de Glencore y de los marcos de la negociación de acuerdos definitivos.
Junto con exponer la estrategia de gestión hídrica de Cobre Sudamérica, que contempla la sustitución de agua continental por agua servida y tratada, y un alto porcentaje de recirculación.

Mientras que Héctor Flores, vicepresidente de Desarrollo de Negocios e Innovación de Antofagasta Minerals, afirmó que el grupo minero dispone de una cartera de crecimiento orgánico relevante, realizando una revisión histórica del crecimiento y proceso de transformación que han tenido operaciones como Los Pelambres, Centinela, Zaldívar y Antucoya.
Respecto a la faena emplazada en la Región de Coquimbo, comentó que su portafolio avanza según lo previsto. Es así como entre 2024 y 2027 se realiza la construcción de los proyectos habilitadores de crecimiento, referido al Proyecto de Adaptación Operacional.
En el caso de Centinela, se encuentra en construcción el proyecto de la segunda planta concentradora (+95ktpd). En estudio la Fase 2 de Expansión.
Respecto a Minera Zaldívar, destacó lo referido al proyecto de extensión de vida útil con transición hídrica. Con miras a extender la operación hasta el año 2051.
Otro punto resaltado por el ejecutivo fue lo correspondiente a las inversiones en exploración: Cachorro, Encierro y Polo Sur, en Nueva Centinela, con miras a dar sustento al desarrollo futuro de la compañía.

Litio
El encuentro contó con la participación de Sebastián Carmona, vicepresidente y Líder Regional para América Latina de Albemarle, quien inició su intervención exponiendo la presencia global de la compañía, a lo largo de la cadena de valor, junto con los modelos de operación.
Al respecto, destacó que llevan 46 años siendo socios del Estado de Chile en la producción de litio, y la contribución que realizan en los territorios donde están insertos y por medio de los contratos de litio con Corfo.
Relató que en el Salar de Atacama han aumentado la capacidad de producción de carbonato de litio, mediante sucesivas ampliaciones e innovaciones tecnológicas. Pasando de 20.000 a 75.000 toneladas.
En ese contexto, dio a conocer el Proyecto de Extracción Directa de Litio, que posibilitará una mayor recuperación a partir de la misma salmuera. Considera un reúso de agua de hasta 85%, y una 96% de recuperación de litio. En marzo 2026 se ingresó al SEIA la iniciativa, que involucra una inversión de US$3.100 millones.

Por su parte, Julio García, gerente de Medioambiente de Novandino Litio, relevó el hecho que durante 2026 alcanzarán cifras históricas de producción, con una significativa disminución de costos y uso de recursos naturales como la extracción de salmuera.
Surgido de la alianza entre SQM y Codelco, la compañía tiene el año 2060 como horizonte de producción.
El ejecutivo explicó que el foco de la compañía es seguir desarrollando de forma sostenible el valor y potencial productivo del Salar de Atacama, mencionando que el dominio integral del portafolio de salmueras les permite priorizar y optimizar el sistema de producción.
En esa línea, se busca maximizar la recuperación de litio desde cada una de líneas de producción, relevando lo que representa el proyecto Salar Futuro, que con una inversión de US$3.000 millones, es una hoja de ruta que define la transición eficiente hacia un nuevo modelo productivo.
La iniciativa contempla, entre otros puntos, la extracción de 822 l/s de salmera, con nuevas tecnologías para el aumento del rendimiento, reducción en el uso de agua continental y el incremento de los caudales de reinyección.

Atacama
En el marco del encuentro minero, Eduardo Flores, vicepresidente de Infraestructura de Lundin Mining, abordó el camino que está llevando a cabo la compañía con miras a llegar al Top 10 Mundial de Cobre, con actualmente 313 kt de producción.
Con tres minas en operación, que representan un 85% cobre con exposición a oro, la compañía apunta a un perfil de crecimiento transformacional: +55% en producción de cobre y +285% en oro; esto de la mano de una Estrategia Operacional Orientada al Valor, con miras a liberar el máximo potencial de cada activo.
Lo anterior por medio de Programas Full Potencial, que han implicado una serie de ahorros en Chapada y Caserones, junto con una optimización en curso en Candelaria.
En su intervención abordó la relevancia que posee para la compañía el Distrito Vicuña, que corresponde a un conjunto de grandes depósitos, con una mina en operación (Caserones) y un proyecto de desarrollo avanzado (Vicuña).
Respecto a Vicuña, destacó que es la única mina con el potencial de ubicarse entre las 5 primeras en producción anual de cobre, oro y plata, considerando las siguientes cifras de producción anual: 500 kt Cu, 800 koz Au y 20 Moz Ag.
Con ese objetivo, expuso la relevancia de avanzar en la concreción de la infraestructura que haga posible el desarrollo minero, tanto por el lado argentino como el chileno, haciendo hincapié en el soporte portuario, como el suministro hídrico y energético que requerirán estas faenas, ante lo cual es preciso optimizar CAPEX y reducir plazos de planificación y permisos.

La Cumbre Minera también permitió conocer el avance de la minería del oro en Chile, por medio de la participación de Max Combes, vicepresidente senior de Crecimiento Estratégico de Kinross, compañía que se encuentra presente en Chile desde 1998, y que actualmente desarrolla la extensión de la vida útil de La Coipa y el proyecto aurífero Lobo-Marte.
Con una inversión estimada de US$1.800 millones y una proyección de 16 años de operación, la iniciativa contempla entre 2.800 y 4.300 personas en las labores de construcción.
El ejecutivo mencionó que se estima un período de construcción de 3,5 años desde su RCA. En ese contexto, se anticipa el inicio de producción más menos en 2032, dependiendo de la obtención de los permisos sectoriales necesarios.
Lobo-Marte contempla dos rajos, que serán minados secuencialmente según el plan de operación. Se proyecta producir 4,6 millones de onzas de oro en sus 16 años iniciales. Combes mencionó que la idea es realizar las licitaciones de los contratos EPC y de construcción en 2027.
