(Pulso) “Si 2015 fue un año de duros aprendizajes, transversal a todas las grandes mineras del país y el mundo, los desafíos durante 2016 son quizás más exigentes: finalizar con éxito el ramp up y cumplir los estrictos niveles de diseño en todos los procesos de la operación y las facetas de sustentabilidadâ€.
De esta manera el presidente ejecutivo de Lumina Copper -titular de Caserones, una de las últimas minas en inaugurarse en el país-, Ricardo López, entregó sus proyecciones sobre lo que será este año para la minera de cobre y molibdeno, añadiendo que, si todo eso se logra, se alcanzará un estado superior de operación y se honrarán los compromisos con los dueños, las autoridades y la comunidad.
Por medio de una carta enviada a inversionistas, López -quien sucedió al actual CEO de Codelco, Nelson Pizarro, al mando de Caserones- expuso las metas de la cuprífera para este año, que involucran lograr un cash cost (C1) por debajo del precio del cobre y finalizar la puesta a punto del proyecto.
“Es importante recalcar que nuestras metas en costos son exigentes. Para 2016 estamos proyectando un costo directo de US$1,88, inferior al deteriorado precio del cobre, y mantenernos en niveles similares o más bajosâ€, aseguró el timonel de Lumina Copper.
Además, añadió que 2016 será el año en que Caserones alcanzará definitivamente su plena capacidad operativa “y se transformará en un negocio sustentable a lo largo de sus 28 años de vida útilâ€,
El año recién pasado fue un año complejo para el proyecto ligado a los conglomerados Mitsui y Nippon Mining, ya que no se cumplieron las metas; particularmente en lo que respecta a la puesta en marcha de la concentradora.
Asimismo, la minera se vio brutalmente afectada por la abrupta caída del metal rojo, lo que se sumó a desastres ambientales que obligaron a paralizar funciones.
Todo ello derivó a una pérdida cercana a US$1.000 millones.