Lumina Copper desmiente tener contemplado traer agua desde Argentina

La compañía japonesa, que construye la mina cuprífera Caserones en la cordillera de la Región de Atacama, explica que traer agua del país vecino no está dentro de su programa de gestión hídrica, aunque no descarta considerar esa alternativa a futuro.

COMPARTIR

(MINERíA CHILENA) La empresa minera SCM Minera Lumina Copper Chile aclaró a MINERíA CHILENA que si bien, sigue interesada en utilizar agua proveniente de Argentina para su proyecto de Caserones en la Región de Atacama, aún no ha incluido esta probable solución en su programa de gestión hídrica.

Hace algunos días, el diputado de la UDI, Carlos Vilches había aseverado que el proyecto minero contemplaba transportar -por contrato- desde el vecino país alrededor de 2.000 lts/seg, y que la compañía ya estudiaba la ingeniería para construir las cañerías que transportarían el vital elemento.

“Para nosotros traer agua desde Argentina sigue siendo una alternativa interesante, pero sólo eso: una opción. Nuestro programa de gestión hídrica sigue siendo el aprobado en el estudio de impacto ambiental y que contempla sacar agua de nuestros propios pozos y aplicar una serie de medidas tendientes a reducir el déficit del recurso”, afirma a MINERíA CHILENA Jaime Andrade, gerente de Asuntos Externos y Comunicaciones de SCM Lumina Cooper Chile.

“Cuando hicimos la evaluación ambiental, entre las variables que consideramos para el suministro de agua estaba traerla de otras cuencas, pero había que instalar una cañería de 200 km con un alto costo y desde una cuenca cerrada a una abierta, proyecto que difícilmente aprobarían. Y por eso lo desechamos. Después, evaluamos desalar y de hecho lo haremos, pero como una medida de mitigación. Eso porque llevar 518 lts/seg –que es lo que necesita Caserones- de agua desalada a 4.000 msnm y a más de 200 km de distancia implicaba un costo que este proyecto no podía asumir”, precisa el ejecutivo.

La tercera alternativa era traer agua desde Argentina, dice Andrade. “Era viable técnica, económica y ambientalmente. Se traía desde el Río Salado que corre muy cerca de la frontera y a una altura que permite una solución técnicamente viable. Desde el punto de vista económico, cualquier solución que nos permitía construir 30 km de cañería era factible”, indica.

“Y ambientalmente también, porque a pesar que el agua tiene un alto contenido de arsénico, nosotros teníamos pensado instalar una planta de abatimiento inmediatamente en la frontera para solucionar ese problema. Pero este proyecto no tenía ningún respaldo jurídico-político que a nosotros nos diera garantía ante hechos sucedidos con Argentina, como el tema del gas. No podíamos arriesgar un proyecto de 28 años con una solución que podía caerse, por ejemplo, en 5 años”, destaca.

Finalmente, dice, la alternativa que se tomó es que el grueso de los 518 lts/seg que necesita Caserones se obtiene de “nuestros propios pozos que son fundamentalmente de agua en uso. Nosotros compramos derechos a agricultores. Cuando la propiedad era de otra compañía tenía derechos por alrededor de 700 lts/seg y nosotros compramos -para completar- alrededor de 1.100 lts/seg, es decir, tenemos prácticamente el doble de lo que requerimos en derecho”.

Andrade explica que además de utilizar agua en uso aplicarán un paquete de medidas que están en el programa de gestión hídrica y que en los primeros tres años requiere una inversión de US$ 6 millones.

“Estamos ejecutando mejoramiento de canales y de conducción, limpieza de ríos, optimización del uso y reducción de evaporación, es decir, una serie de medidas tendientes a reducir el déficit y que se complementan con el procesamiento de 150 lts/seg de agua desalada, de los cuales 50 entregaremos a la población de Caldera y 100 a los agricultores de Tierra Amarilla. Ese es el programa que tenemos aprobado y con el que comenzaremos a operar”, enfatiza.

Andrade señala que la empresa proveedora que tomó la iniciativa de traer agua desde Argentina, y que en su momento se contactó con ellos, ha seguido adelante en sus negociaciones con la gobernación de La Rioja. “Ellos han avanzado en la concesión del agua, en algunas evaluaciones técnicas y de soluciones en ingeniería. Eso es lo que hay. Hoy uno podría decir que la solución del punto de vista técnico y económico está más trabajada que cuando nos aprobaron el estudio de impacto ambiental hace dos años y puede ser que haya una mejor condición jurídico-político que es la que condiciona una solución de esta naturaleza”, afirma.

“Si fuera esto finalmente posible sería una solución espectacular para los problemas de escasez que tiene la región, porque significaría que esa empresa podría proveer a la región en una primera fase de 1.000 lts/seg, que podrían dividirse en 500 para nosotros y 500 para el resto”, añade el representante de Lumina Copper Chile.

Fuente/ MINERíA CHILENA

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital