El gerente de Fundición y Refinerías Carlos Caballero dijo que la Refinería está en su mejor momento y que los arreglos realizados en esa área fueron los que se requerían, sin embargo, ahora la capacidad está dispuesta, no obstante se requiere de mayor producción desde las otras áreas para alcanzar la meta que tienen establecida.
Dijo que la Refinería está hoy en muy buen pié. «Está pasando por un muy buen momento, si es que lo comparamos con la situación que se preveía hace un año atrás. En ese tiempo nosotros estábamos en una situación muy complicada, prácticamente no teníamos refinería. Había una pérdida de credibilidad, una pérdida de confianza en lo que se podía hacer, que prácticamente se estaba dando por perdido el gran proyecto que se había hecho en la Refinería. Felizmente las cosas han cambiado».
Agregó el gerente de Fure que hoy día las cosas han cambiado por muchas razones. «Primero porque la gente está hoy día con un nivel de conocimientos muy bueno, se han transformado en expertos en la operación de este proyecto, y obviamente desde la administración, donde hemos debido realizar muchos cambios, que incluyó traer gente nueva, hasta hacer nuevos cambios organizacionales, haciendo, congregando, o reclutando profesionales expertos desde fuera del mercado, desde dentro de la compañía, los más expertos, para que pudieran ayudar y salvar la situación de la Refinería, que en definitiva hace que hoy esa área laboral esté en una situación excelente desde el punto de vista de proyección».
Estiman que este año en la Refinería se debieran de producir del orden de las 450, 460.000 toneladas de cobre, ciento por ciento cátodo permanente.
«Esto que ha sucedido en la Refinería, es la mejor carta de presentación para que se logre la autorización de parte del dueño, que no me cabe duda que será así, por los resultados que hemos obtenido, el dueño tendrá que autorizar los recursos necesarios para que la Refinería se transforme cien por ciento a cátodo permanente. «No hay que olvidar que hoy está en el 71% solamente transformada».
Explicó que para llegar al ciento por ciento, que implica producir 700 mil toneladas, hay que conseguir algunos resultados y con los conseguidos hasta ahora, piensa Caballero se han ganado el derecho de que el dueño entregue esos recursos para alcanzar la meta como mínimo. Eso está estimado para el 2011.
Pero insiste el gerente de Fure, «la mejor foto que hoydía tenemos, es que si las cosas las hacemos bien, y tenemos los recursos de parte del dueño, con la prontitud que suponemos será, no dudamos que para el 2011, estaríamos alcanzando los niveles que la Refinería tenía antes de que esta tuviera la transformación».
Pero advierte, «la gente se olvida. Antes había dos Refinería. Esto yo lo hablo solamente de la que queda, la gran refinería que está robotizada, optimizada,. Se dio un tremendo salto. Estamos tremendamente satisfechos, porque la verdad, nos tiene asombrados el vuelco que ha tenido esta situación y vamos a llegar a los niveles que el mundo no se espera.
Pero dijo, «hoy nuestro potencial problema en la Refinería, es la falta de ánodos, porque no hay concentrados». No es un tema menor, dijo, «porque si no hay concentrados en Chuquicamata, el principal proveedor de ánodos es la Fundición. Si no hay concentrado en Chuquicamata, la cosa se complica. Altonorte nos manda cien mil toneladas anuales de ánodos. Estamos culminando el contrato y esperamos se renueve por un tiempo mayor.
Estamos procesando todo el scrack dentro de la misma Fundición Refinería, para poder maximizar la producción de ánodos, y desde el Teniente, que nos enviaban cien mil toneladas, lamentablemente ellos también han ido en disminución violenta y hoy nos llegan veinte, treinta mil toneladas, por lo que el suministro de ánodos es un tema complicado. Por ello, es fundamental fortalecer la Fundición, a través de nuevos proyectos y tiene que ser sustentable, de lo contrario no tendremos nada, ni ánodos para la Refinería, el tema es caótico, por eso no hay que estar muy tranquilos. A la Refinería le falta producción».
Fuente / El Mercurio de Calama