La minería con toque femenino

Asistieron más de 300 docentes y alumnos de Santiago, San Juan, Mendoza, Córdoba, Jujuy y Catamarca, entre otras provincias – Busca acercar a la educación con los sectores de la producción y los servicios mineros

COMPARTIR

(El Mercurio de Antofagasta) En el quehacer minero es frecuente escuchar las alusiones «al cerro» como una manera de definir la cotidiana tarea de extraer riquezas metálicas y no metálicas desde las entrañas del suelo rocoso. Por eso, resulta interesante apreciar la paulatina incorporación femenina a este tipo de actividades.

Miradas con cierto recelo al comienzo y plenamente aceptadas después, no aparece como extraño por estos días que muchas mujeres asuman las más variadas labores en yacimientos y centros industriales de la minería regional.

Es en este ambiente en el cual, Katharine Johanna Jenny Arroyo, superintendenta de Área de Salud e Higiene Ocupacional de Minera Escondida.

Se desenvuelve con eficacia y seguridad. Titulada como ingeniero civil en minas de la USACH, que también la distinguió como Mujer Destacada del año, dice que la suya fue una vocación que evolucionó tras un aprendizaje que tuvo como escenarios a Santiago, Copiapó y Antofagasta.

MITOS

¿Cuándo decidió tomar la senda de la Minería?

– Debo reconocer que en mis últimos años de enseñanza media no sabía bien lo que quería. Me agradaba la ingeniería civil y, en el último minuto, opté por seguir mi carrera. Llegué a Escondida el 2003 como estudiante en práctica, volví a la universidad a terminar algunos ramos y, más tarde, el 2004 me contrataron como ingeniero de entrenamiento que era un programa para personas recién egresadas.

¿Cómo fueron sus inicios?

– Siempre he estado rodeada de muchos hombres. En mis estudios éramos solo cuatro mujeres en un grupo de 82 personas. Si faltaba a clases o me iba mal en una prueba se notaba de inmediato: había una mujer menos. Pero, he sabido sacarle provecho a eso porque me esforzaba más.

¿Y en el trato laboral cómo se sintió?

– Hay como un mito en esto de la minería porque se piensa que los hombres son rudos. Eso no ocurre y debo decir que son sumamente caballeros, en especial, quienes se desenvuelven como operadores de perforadoras. Son muy corteses y eso me dejó gratamente sorprendida. Hoy los paradigmas respecto a la mujer han cambiado mucho. Se generan más oportunidades para que se inserte en distintas empresas y cargos. La mujer los está aprovechando muy bien. Creo que siempre sintió ganas de surgir y desarrollarse profesionalmente.

PASEOS

¿En qué emplea su tiempo libre (como dice la canción)?

– Me gustan los paseos al aire libre. Sin embargo, destino mucho tiempo a la familia. Soy muy apegada a mi madre y estas festividades patrias pienso pasarlas en Puerto Montt visitando a mi abuela que vive allá.

¿Le agrada la vida campestre?

– Por cierto y este período es para vestirse de huasa y bailar cueca.

¿Pesan los cargos de liderazgo?

– Estoy ejerciendo un cargo de liderazgo desde hace un año. Estoy al frente del Area de Salud e Higiene Ocupacional. Ha sido una experiencia sumamente buena. Con anterioridad, me desempeñaba como ingeniero de Planificación Minera, pero ésta ha resultado ser una experiencia notable porque permite abrir muchos caminos. También el hecho de tener personas a cargo ha sido una experiencia muy motivadora también.

¿Cómo ve a los nortinos, en general?

– Veo que les cuesta darse a conocer. Mostrar sus sentimientos, pero cuando uno llega a conocerlos bien se encuentra con personas muy acogedoras. El sureño es más de piel y es muy fácil hacer amistades. Sin embargo, es aquí en el norte donde encontré mis dos mejores amigas que también trabajan en la minería. Esto me ha servido para sobrellevar lo que significa tener a la familia lejos, en otra ciudad.

¿Se siente, entonces, como una mujer feliz?

– Sí. Soy sumamente feliz. Trabajo en lo que me gusta. Tengo a mi madre sana y mi hermana estudia medicina.

¿Con qué la «regalonea» su abuela?

– Ella se llama María Teresa y tiene 84 años, pero es muy saludable. Me prepara un pan amasado exquisito. Tengo su aroma siempre presente. Lo hornea en esas cocinas de fierro que se usan en el campo.

Fuente / El Mercurio de Antofagasta.

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital