(DF).- Con fuerza se dejaron sentir los efectos del terremoto y maremoto en el desempeño de la industria local, que anotó un fuerte desplome de 19,4% en marzo, el más bajo resultado desde hace 28 años y el segundo peor de toda su historia, de acuerdo a lo informado ayer por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa).
Según el gremio, dicho resultado fue consecuencia de la paralización de diversas empresas que sufrieron daños directos a causa de la catástrofe natural, así como también debido a la paralización de sus faenas por no disponer de energía eléctrica. A esto se sumó nuevamente, el ajuste que implica en la salmonicultura los coletazos del virus ISA.
Según aseveraron en el gremio, los sectores que tuvieron una mayor incidencia en la caída de marzo producto del terremoto fueron los Refinados de Petróleo, Celulosa, Pesca Industrial, Hierro y Acero y Aserraderos.
Respecto de lo que se espera en los próximos meses, la Sofofa afirma que «algunos de los sectores más afectados por el terremoto, sobre todo los que se encuentran en las regiones damnificadas, continuaron con problemas durante el mes abril, por lo que se espera un desempeño mermado de la producción industrial por las paralizaciones, efecto que irá dispersándose paulatinamente, en la medida que las empresas vuelvan a la normalidad».
Así las cosas, la Sofofa mantuvo su estimación de caída anual de entre 1,5% y 2,5%.
Imacec: sesgo a la baja
Y si bien se sabía que en marzo el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) mostraría todo el impacto del terremoto de febrero, el dato entregado ayer por la Sofofa no hizo más que ratificar la percepción del mercado, que estima una contracción de la economía de entre 1% y 3%.
Ahora bien, de acuerdo a los analistas, qué tan profundo será el efecto que tenga en el Imacec, dependerá del comportamiento de los otros sectores, información que entregará el INE esta jornada, pero claramente «el sesgo es a la baja, de una caída más profunda de la actividad», recalcan.
Además, afirma Rodrigo Aravena, de BanChile, «no hay que perder de vista que se trata de un shock de oferta, no se ha dañado la demanda y que, por lo tanto, se recuperará en la medida que se reactive la actividad productiva».
Por lo mismo, sostiene Jorge Selaive de BCI, esta contracción de la industria «es un dato que nos acompañará también en abril y es reflejo de la paralización que vivió el país».
Para el segundo semestre, sin embargo, apunta Matías Madrid, de Penta, «el escenario sería distinto, con un repunte fuerte por la reconstrucción».
Fuente / DF