Hace poco más de un año, el Grupo Luksic pudo retomar un papel de importancia en Perú, luego de su frustrada inversión con Lucchetti.
Antofagasta Plc, holding controlado por el conglomerado, estaba dispuesto a desarrollar un proyecto minero de US$ 700 millones en ese país. Se trataba de la mina de cobre Michiquillay, por la que ofreció US$ 110 millones en una licitación internacional. Y si bien el proceso lo ganó Anglo American, con una postura de US$ 403 millones, los Luksic no pierden de vista al país del norte. Al menos así lo reconoce el presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals S.A. (Amsa), brazo minero del holding,Marcelo Awad (en la foto).
El ejecutivo sostiene que en Perú “estamos viendo algunas cosas, pero preliminares”. Y agrega que el país resulta atractivo, ya que “tiene un apoyo enorme a la minería, con costos muy razonables de a energía y los derechos de agua”.
Awad explica que la nación del norte ofrece una serie de ventajas respecto de la situación que enfrenta la minería en Chile, lo cual “debería empezar a preocuparnos”.
Y que, en los tres grandes insumos o materias que utiliza el sector minero -energía, agua y el ácido sulfúrico-, “Chile está perdiendo competitividad en comparación con otros países mineros”, precisa.
El alto costo energético
El ejecutivo afirma que, entre los países productores de cobre -Canadá,Australia, Indonesia, Perú, EEUU-, Chile es el que tiene los costos por kilowatts de energía más caro del mundo. “Eso es preocupante”, sostiene Awad, junto con advertir que “los derechos de agua cada día están más caros, cuando te los aprueban, y, de lo contrario, hay que bombear agua de mar, lo que es carísimo”.
Además, destaca que el precio del ácido sulfúrico, el tercer insumo fundamental para toda la producción de cobre -que es suministrado principalmente por Codelco-, se mantiene a un elevado alor. Awad estima que en el tema energético no ve soluciones antes de tres o cuatro años, lo que implica que pese a que el cobre está en torno a los US$ 4 la libra, los márgenes “bajen sustancialmente”.
“En 2005, con el precio prácticamente en US$ 2 a US$ 3 por libra, el margen era del orden de dos veces, considerando que los costos estaban entre US$ 1 y US$ 1,2. Hoy en día los costos están más cercanos a US$ 2, con un precio de US$ 3,5 o US$ 3,6 de promedio”, sostiene. No obstante, recalca que los precios siguen siendo muy buenos. “La situación de los costos es preocupante, porque la escalada de costos viene para arriba, mientras que el precio está estacionado en alrededor de US$ 3,5 o poco más. Si Chile como país no logra controlar esta situación, vamos a perder mucha competitividad”.
El mensaje de Awad es claro: “Si el precio del cobre tiene una pequeña baja, a US$ 2,5 o US$ 2,8 por libra, van a sufrir muchas compañías”.
Fuente / La Tercera