(La Tercera) El ingreso de capitales privados a la propiedad de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) está tomando forma en el gobierno. Recientemente, el Ejecutivo contrató un estudio jurídico para definir la fórmula que permitirá incorporar a los privados a la estatal. Para el gobierno, es clave definir la vía que se usará para abrir la propiedad. Dos opciones existen para ello: a través de la sociedad matriz o a nivel de filiales.
La premura del gobierno por zanjar el ingreso de privados responde a la compleja situación económica de la petrolera y a las necesidades de recursos que requiere para viabilizar su operación a largo plazo. Enap tiene una deuda por US$ 4.000 millones, que demanda US$ 200 millones al año solo para pagar los intereses. Para ser viable, además, requerirá US$ 2.000 millones en los próximos 10 años, según un informe encargado a la consultora Boston Consulting Group (BCG).
Con socios privados, Enap podría ingresar al negocio de la distribución de combustibles en Chile y potenciar la exploración de petróleo, según BCG.
Hace tres meses, el Ministerio de Energía, que encabeza Ricardo Raineri, encomendó un estudio jurídico al estudio Bofill Mir & Álvarez Jana, para analizar la viabilidad jurídica de incorporar capital privado a Enap y reformar el gobierno corporativo de la petrolera. El reporte fue entregado en octubre y en éste trabajaron los abogados Octavio Bofill, Pablo Mir y Andrés Jana.
Posteriormente, la cartera de Minería, que dirige Laurence Golborne, cotizó otros estudios y resolvió contratar al mismo estudio para trabajar en el proyecto más específico. Por eso, y ahora por encargo de Minería, el bufete está realizado un trabajo más preciso y detallado para definir alternativas de incorporación de capital privado a Enap y también para reformar su gobierno corporativo.
Fuentes gubernamentales aclaran que el trabajo encomendado es amplio y suma la asesoría para definir la nueva estructura jurídica y legal, lo que incluye opciones de financiamiento.
Entre las primeras conclusiones figura que la incorporación de privados a la matriz de Enap exige modificar su ley orgánica. En cambio, su ingreso a filiales no requiere pasar por el Congreso.
Optar por este último camino impone una dificultad al gobierno: podría ser criticado por vender parte del negocio sin consenso político. Como Enap está estructurada en sociedades anónimas, la administración de Piñera podría incluso terminar vendiendo el negocio principal de la firma, las refinerías, sin necesidad de consultarlo con el Congreso, dicen fuentes de la compañía. Esta disyuntiva se produce justo en momentos en que el Ejecutivo inició el proceso de venta de las sanitarias y la Concertación exige que esa venta se discuta en el Parlamento, rechazando que se concrete vía administrativa.
En una etapa posterior, una vez que se defina la etapa de implementación de las reformas y la incorporación de privados, Enap podría contratar un banco de inversión para asesorar en el proceso de capitalización.
Fuente/ La Tercera