Para evitar que el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepco) genere una distorsión negativa a la importación de gas natural licuado (GNL) -llegará en 2009 al país a través de las plantas en Quintero y Mejillones y reemplazará al gas argentino-, el Gobierno se comprometió a estudiar una fórmula que estabilice también los precios de este recurso.
Los ministros de Hacienda, Andrés Velasco, y de Energía, Marcelo Tokman, junto a la totalidad de los senadores que integran la Comisión de Hacienda del Senado, firmaron un protocolo a través del cual se comprometen a enviar dentro de 60 días un proyecto de ley «que permita, a partir de mediados del año 2009, mantener el necesario equilibrio en los precios relativos en el mercado nacional entre los combustibles a los que se les aplica el Fondo y el GNL». Esta situación se originó porque la actual ley del Fepco incluyó el gas licuado entre los combustibles beneficiados, el que se sumó a las gasolinas, el diésel y la parafina, que ya estaban incorporados, dejando sólo al gas natural sin ayudas. El beneficio, eso sí, sólo será para el GNL descartando que se apliquen medidas al gas argentino que actualmente se consume.
En la discusión del proyecto que inyecta US$ 1.000 millones al Fepco, aprobado ayer por 23 votos a favor, siete en contra (6 de la UDI y un independiente, Carlos Cantero) y una abstención (Evelyn Matthei, UDI), el ministro Tokman señaló que «existe la posibilidad de una distorsión de precios» cuando un tipo de combustible recibe subsidios del Fepco y uno de sus sustitutos, como el GNL, queda al margen de los mismos.
También fue aprobado un aporte extraordinario de capital de US$ 250 millones a Enap.
El secretario de Estado agregó que como consecuencia del subsidio se puede terminar incentivando el uso de los sustitutos del GNL, «que son más sucios desde el punto de vista ambiental», y agregó que incluso antes que el tema fuera planteado por los parlamentarios, la materia había sido analizada con las empresas que importarán GNL, «a las que les señalamos nuestro compromiso de que antes de que empiece a operar el GNL vamos a tener resuelta esta situación».
El ministro indicó que el tema tiene que ser enfrentado en forma independiente al Fepco, ya que éste rige por la evolución de precios del crudo, mientras que el GNL «es un nuevo producto, un nuevo mercado, cuyas situaciones de importación están regidas por contratos».
Tokman agregó que llamaba la atención que toda la discusión se haya concentrado en el impuesto específico, cuya eliminación sólo afecta a un grupo menor de la sociedad, los usuarios del diesel y la gasolina, pero deja al margen a quienes emplean parafina, gas licuado, así como a pequeñas y medianas industrias. Dijo que hay que pensar en todos los usuarios de los distintos tipos de combustible derivados del petróleo.
Eduardo Frei, presidente de la Comisión de Hacienda, reclamó por el trámite de discusión inmediata que se le puso al proyecto. Señaló que «es fundamental que no haya una distorsión en el precio del gas natural respecto al resto de los combustibles. Hay que asegurarse que las plantas podrán suscribir sus contratos y tener suministros a precios competitivos. Que no haya distorsiones ni a favor ni en contra de nadie».
El senador José García Ruminot (RN), en tanto, expresó que «no puede ser que una industria sea más o menos rentable, más o menos competitiva, porque una tiene un subsidio y la otra no».
Evelyn Matthei (UDI) valoró que se haya atendido la inquietud senatorial «porque no puede ser que algunos operen con un costo alterado, como consecuencia del Fepco, y otros no reciban ningún tipo de ayuda. El compromiso nos deja súper tranquilos».
A su vez, Carlos Ominami (PS) dijo que hubo coincidencia en que el GNL no puede quedar discriminado en relación a otras fuentes de energía.
El futuro del GNL en Chile
2 proyectos para regasificar gas natural licuado (GNL) se desarrollan en Chile: GNL Quintero (Enap, Endesa, BG y Metrogas) y GNL Mejillones (Codelco y Suez Energy).
10 mills.de m3 es la capacidad inicial que tendrá GNL Quintero que ya cuenta con contratos de abastecimiento por 6,6 millones de m3 diarios.
Fuente / El Mercurio.