El crecimiento de la demanda por litio, las perspectivas de oferta y las condiciones que deben considerar los inversionistas para desarrollar nuevos proyectos fueron parte de los principales puntos abordados por Nassam Estibill, director de Consultoría, División de Metales y Minería de Wood Mackenzie, quien analizó en la X edición de Foro del Litio, las oportunidades y desafíos que enfrenta la industria de materias primas críticas.
Durante su presentación, el ejecutivo planteó que la oportunidad para la industria no se limita a la extracción de minerales, sino que se extiende a los distintos eslabones de la cadena de valor. “La oportunidad no solamente está en minería, en el desarrollo de batería o en reciclaje, sino que está en toda la cadena de valor, que podría ser más de 3 a 4 veces dentro de los próximos 15 años”, precisó.
Sin embargo, advirtió que capturar ese potencial supone enfrentar múltiples variables, explicando que existen diferencias asociadas a cada mineral, ubicación geográfica, políticas fiscales, incentivos a la inversión y posición dentro de la cadena de valor.
En el caso del litio, Estibill proyectó que “si creemos solamente en litio, proyectamos que la demanda será más o menos un 8% a 2040 y esta demanda, por supuesto, como ya todos bien sabemos, se concentra en batería”.
Perspectivas de oferta y nuevas inversiones
Respecto del balance del mercado, el ejecutivo sostuvo que todavía existe un escenario de superávit de productos de litio, aunque esta situación podría modificarse hacia fines de la próxima década. “Nosotros creemos que el balance global de químicos, esto incluye litio técnico como también litio de grado de batería, está sumamente en superávit desde aquí a finales de 2030, básicamente”, explicó.
En ese contexto, a su juicio, relevó que «el desarrollo de nuevos proyectos y el crecimiento del reciclaje serán determinantes para cubrir la demanda futura».
En ese escenario, planteó que “si excluimos el potencial de reciclaje, y consideramos solamente la brecha que esperamos en 2040, podría haber una brecha de aproximadamente 1.400.000 toneladas de capacidad para producir litio”.
En esa misma línea, el director de Consultoría, División de Metales y Minería de Wood Mackenzie, mencionó que «esta brecha representaría una oportunidad de inversión relevante para los países productores de la región».
Añadió que «bajo un escenario en que 50% de esa capacidad se desarrollara mediante evaporación solar y el otro 50% mediante extracción directa de litio, se alcanzaría una intensidad de capital de aproximadamente US$33.000 por tonelada«.
Condiciones para atraer capital
Otro de los factores analizados fue el régimen fiscal de las distintas jurisdicciones. Nassam afirmó que “los inversionistas andan buscando regímenes fiscales simples, transparentes, que fortalecen la confianza”.
En ese sentido, planteó que Chile enfrenta un desafío en esta materia respecto a otros países que compiten por atraer inversiones para el desarrollo de la cadena del litio.
A ello sumó la dimensión ambiental. Según explicó «las operaciones de salmueras presentan ventajas en términos de emisiones frente a determinadas alternativas basadas en roca dura, particularmente por los impactos asociados al transporte y procesamiento del concentrado».