(La Tercera) El 8 de marzo pasado, un particular ingresó a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) una denuncia por prácticas recurrentes de actores dominantes en el mercado de maquinaria y equipos mineros, que tendrían por objeto frenar su crecimiento o excluirla del mercado de servicios y mantención de repuestos para máquinas y equipos de la gran minería.
Seis meses después, la FNE archivó la indagatoria luego de que las firmas investigadas y la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin) se comprometiera a una serie de cambios internos. Esto, porque la denunciante cuestionó al gremio de no dar pruebas “objetivas para el rechazo a su ingresoâ€.
A juicio de la División Antimonopolios, dirigida por el economista Gastón Palmucci, “las condiciones en que se efectuó el rechazo y el proceso mismo levantan dudas respecto a su idoneidad. Así, su estructura actual puede generar potenciales riesgos anticompetitivos, como la posibilidad de usar la plataforma de manera estratégica, impidiendo el acceso de competidores que, en términos objetivos, pudieran cumplir sus requisitosâ€.
Es por ello que Aprimin comprometió una serie de cambios. Entre ellos, que el registro de sus sesiones de directorio cuente con más detalles, no limitándose a los acuerdos suscritos sino incluyendo las consideraciones que llevan a estos. Por otro lado, en momentos en que se lleve a cabo una votación, se registrará el voto de cada director o participante de la junta, en relación al respectivo acuerdo o propuesta.
Además,un protocolo para comunicar la aceptación o rechazo de futuros socios, donde conste por escrito las causales de la decisión que se adopte. Y tercero, una instancia de reposición o apelación dentro de la asociación, en la cual la empresa rechazada pueda contrargumentar y/o aportar nuevos antecedentes para perseverar en su intención de ingresar. Dicha instancia deberá ser distinta a la del comité y directorio que votó primero.
Por otra parte, la denunciante acusó a Komatsu de retardar en el último tiempo la entrega de certificados de compatibilidad para tolvas de camiones, lo que le obliga a conseguirlos en el extranjeros.
Sin embargo la denunciada declaró ante la FNE, “haber cesado definitivamente en la entrega de los certificados en cuestiónâ€, según el informe de archivo de la investigación.