(El Mercurio de Antofagasta) Exponor 2011 no sólo generará beneficios para la industria minera, sino que también las oportunidades se extienden a todo el comercio local, debido a la alta demanda de servicios que conlleva la realización de esta gran feria.
Hotelería, gastronomía, turismo y entretención serán algunos de los sectores más demandados por los más de 30 mil visitantes que se espera para la nueva versión del evento, lo que reportará excelentes utilidades para estos negocios.
Según explicó, la encargada de producción de la Asociación de Industriales (AIA), Karla Urbina, se espera que Exponor, como en todas sus versiones anteriores, genere «un alto y positivo impacto económico en la región, producto de la contratación de proveedores y mano de obra local que se incrementará en el proceso de montaje, desarrollo y desarme de la feria».
Urbina destacó que para esta fecha se contratarán cerca de 84 personas diarias para el área de aseo y seguridad y un promedio de 40 personas para el posterior desmontaje del evento. Este personal – afirmó- será totalmente compuesto por mano de obra local.
Recalcó además, la contratación de servicios estratégicos como el arriendo de baños y la implementación de un restaurante en terreno, proporcionado por Enjoy Antofagasta, que ofrecerá comida buffet y menú a la carta para cerca de 300 personas.
Beneficios
Este positivo escenario también es compartido por el director de la Cámara de Comercio de Antofagasta, Antonio Sánchez, quien manifestó que efectivamente hay una gran cantidad de actividades anexas que están relacionadas con el comercio, las que reciben un positivo impacto durante este período.
Sin embargo, el economista advirtió sobre la necesidad de que Antofagasta se transforme en un atractivo polo de grandes eventos, para mantener este tipo de beneficios por un período más extenso y para incentivar la generación de más negocios en la región.
«Para que la ciudad tenga un mayor beneficio es importante que hallan más actividades que se distribuyan en el tiempo, porque una actividad que se realiza a cada dos años tiene un fuerte impacto sólo en los dos o tres meses en que se desarrolla y además puede generar desbarajustes si no existe una capacidad para responder a toda la demanda que esta feria requiere».
Fuente/ El Mercurio de Antofagasta