La búsqueda de respuestas compartidas frente a los desafíos que enfrenta la industria marcó el segundo panel de la jornada “CESCO LatAm Mining Dialogue – Peru 2026”, organizada por Cesco en el marco de la décima edición de Expomina Perú 2026, que se desarrolla en el Centro de Exposiciones Jockey, en Lima. La instancia, denominada “Multilateralismo y cooperación para fortalecer la minería latinoamericana”, abordó las oportunidades de colaboración para avanzar en los retos que comparten los distintos mercados de la zona.
El panel fue moderado por Ángela Grossheim, directora ejecutiva de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), y contó con la participación de Silvana Huanqui, Public Policy Specialist – Energy Division del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); Fernando Patzy, Andean Manager de Natural Resource Governance Institute (NRGI); Juan Carlos Ortiz, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP); y Nelson Trejo, presidente ejecutivo de Epiroc Americas.
Cooperación y financiamiento
Al abordar el papel que pueden desempeñar los organismos multilaterales, Silvana Huanqui, Public Policy Specialist – Energy Division del BID, explicó que el Grupo BID dispone de diferentes instrumentos para trabajar tanto con el sector público como con el privado, incluyendo el apoyo a reformas y proyectos, cooperaciones técnicas no reembolsables y mecanismos orientados a reducir riesgos y movilizar inversión.
Más allá de las herramientas disponibles, la especialista puso el acento en definir previamente hacia dónde deben dirigirse esos recursos. En esta línea, planteó: “Hay una pregunta más anterior a cómo financiamos: ¿qué vamos a financiar? Porque pensar qué vamos a financiar nos toma como el 70% del tiempo”.
Huanqui comentó que esa definición requiere observar la cadena de valor y determinar aquellos ámbitos donde una intervención puede tener un mayor efecto. Al respecto, preguntó: “¿Cuáles son los obstáculos, dónde se puede intervenir, se pueden potenciar para poder fortalecer esta cadena? Esa es la gran pregunta clave que nos hacemos”.
La representante del BID también precisó que estos mecanismos buscan facilitar la concreción de iniciativas y no sustituir el papel de las empresas, recalcando que “la cooperación, digamos, por ejemplo en este caso, no está para reemplazar la parte privada”.
Una mirada integral a los permisos
Por su parte, Fernando Patzy, Andean Manager de NRGI, advirtió que varias de las dificultades que enfrenta actualmente la actividad extractiva se reproducen en distintos mercados de la zona. “Los problemas de la minería son comunes”, aseveró.
El ejecutivo profundizó en la distancia que observa entre los marcos regulatorios existentes y su implementación, indicando que “en todos los países hay un desarrollo normativo aceptable, en muchos casos avanzado en algunos temas, pero lo que encontramos es una gran distancia con el contenido práctico”.
Dentro de esas dificultades, Patzy identificó la tramitación como uno de los principales obstáculos: “El gran problema es los permisos. Todos sabemos que es innumerable la cantidad de permisos, de pasos, y es un problema común para todos los países mineros”.
Sin embargo, llamó a no limitar las respuestas a disminuir trámites y plazos, apuntando a la necesidad de analizar las causas estructurales detrás de estas demoras. En ese sentido, manifestó que “la solución lógica para la respuesta inmediata es simplificar los pasos, acortar el tiempo. Pero nos parece que esta es una mirada superficial y lo que necesitamos hoy es enfocarnos en qué más causas hay”.
A partir de este diagnóstico, el representante de NRGI mencionó alternativas como la digitalización y las ventanillas únicas, aunque remarcó la importancia de abordar el problema desde una perspectiva sistémica y fortalecer las capacidades institucionales involucradas en los procesos de autorización.
Conocimiento para enfrentar desafíos comunes
Por su lado, Juan Carlos Ortiz, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), centró su intervención en las posibilidades que ofrece la colaboración entre naciones para aprovechar experiencias y capacidades ya desarrolladas. Sobre este punto, expresó que “poder compartir recursos es una sinergia o una ventaja que podemos tener para acelerar el desarrollo”.
El presidente del IIMP se refirió a ámbitos en los que este aprendizaje conjunto puede resultar especialmente relevante, entre ellos la tecnología, la investigación y la ingeniería aplicada a las condiciones propias de los territorios.
Uno de los ejemplos mencionados fue el manejo de relaves frente a restricciones hídricas y características sísmicas presentes en distintas zonas. Ortiz explicó que los relaves secos corresponden a “una tipología que ha empezado a verse en la región por dos motivos: por falta de agua y un ambiente sísmico”.
El especialista también aludió a la experiencia acumulada en soluciones relacionadas con el abastecimiento hídrico y la desalinización para operaciones mineras, junto con la necesidad de adaptar los proyectos a diferentes condiciones geográficas y climáticas.
Coordinación para competir globalmente
Desde una perspectiva empresarial, Nelson Trejo, presidente ejecutivo de Epiroc Americas, situó el desafío en la capacidad de los mercados latinoamericanos para actuar conjuntamente frente a otros bloques económicos. A su juicio, la discusión trasciende la disponibilidad de nuevas herramientas para la industria: “La tecnología es un desafío. Pero el real problema es cómo competimos frente al mundo”.
A partir de su experiencia en Estados Unidos y de su vínculo profesional con Suecia, Trejo contrastó la realidad de esta parte del continente con economías que han logrado mayores niveles de articulación, apuntando a la coordinación como una condición para incrementar su peso en el escenario internacional.
Como ejemplo concreto, comentó la decisión de la compañía de impulsar un clúster minero para facilitar la transferencia de experiencias entre diferentes mercados. Sobre ese objetivo, puntualizó: “Lo importante es cómo hacemos el intercambio tecnológico, de conocimiento, de innovación. Yo creo que eso es bien concreto y específico”.
Asimismo, el presidente ejecutivo de Epiroc Americas reforzó la idea que atravesó buena parte de la conversación y que, a su juicio, constituye uno de los principales retos pendientes: “El problema es justamente cómo hacemos esta región coordinada”.