(La Tercera) Crear ingenieros de clase mundial, potenciando la innovación, la investigación y el emprendimiento. Este es el foco de las escuelas de Ingeniería en el país. “El objetivo es que de aquí a 2030 podamos tener, al menos, dos o tres escuelas de Ingeniería de clase mundial”, explica Hernán Cheyre, vicepresidente de Corfo.
La entidad lanzó un programa para apoyar económicamente los proyectos de renovación de las escuelas de Ingeniería, con un fondo de $ 1.455 millones, de los cuales, el 67% lo pone Corfo y el resto, las universidades.
Hasta ahora, 15 son los programas seleccionados y sólo cuatro serán los acreedores finales, cuyos resultados saldrán en septiembre.
Las estrategias apuntan a homologar las mallas curriculares con las de las escuelas extranjeras, además de potenciar aspectos como las habilidades comunicativas, responsabilidad social y el manejo de idiomas.
“La Ingeniería en Chile ha sido afectada por grandes cambios en los últimos años, lo que justifica revisar cómo debe ser el ingeniero del futuro. Ya no basta con ser un buen ingeniero chileno, sino que debiera poder ejercer en cualquier lugar del mundo”, explica el presidente del Colegio de Ingenieros, Fernando Agüero.
La gran escuela
A partir de este año, la UC implementó varios cambios curriculares para formar ingenieros, al término de los cuatro años de carrera. Esto no implica acortarla, sino que a los cuatro años, los alumnos puedan obtener la licenciatura (tal como sucede hoy) y de ahí puedan optar a una especialización hasta obtener el título. O bien, hacer una pausa para trabajar y/u optar por un posgrado. El plazo es de tres años para volver y titularse.
Para ello, se eliminaron los cursos de introducción a las asignaturas, para entrar de lleno en materias como cálculo o física. Además, se incluyeron ramos de biología. Los estudiantes también podrán optar a un minor en distintas especialidades, por ejemplo, en astronomía. “Se obtendrán capacidades y perfiles que no existían”, explica el decano de la Escuela de Ingeniería, Juan Carlos de la Llera.
Además, la UC comenzó una alianza con la U. Santa María, con el fin de crear una gran escuela de Ingeniería a nivel internacional. Si bien recién se está armando, el objetivo es que puedan postular a grandes proyectos como un solo plantel y hacer alianza de intercambios. “La escala que tenemos para ser relevante a nivel internacional es muy pequeña. Por eso crecimos en alumnos”, agrega De la Llera.
Lo mismo ocurre en la Ufro, U. de Talca y la U. del Biobío, quienes pretenden potenciar, en conjunto, su rol en el área centrosur. “Desde el segundo semestre se consideran visitas industriales y charlas de equipos de la empresa, para que desde temprano conozcan el ámbito laboral”, explica el decano de Ingeniería de la Ufro, Cristian Bornhardt.
En la U. de Chile, desde primer año aprenden a desarrollar proyectos con el fin de potenciar la innovación y creatividad. El próximo año comenzará a funcionar el “Fab Lab”, un laboratorio con nuevas tecnologías en 3D para construir cualquier elemento tecnológico, que podrá ser utilizando a partir de primer año.
Fuente / La Tercera