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Nelson Pizarro: “El partido se juega por productividad”

El presidente ejecutivo de Codelco señala que la empresa tiene enormes desafíos y que debe gestionarse con una visión de largo plazo. “Va más allá del Gobierno de cuatro años”, indica en entrevista con MINERÍA CHILENA.

“Una cosa es asegurar los resultados del presente, es decir, este año y el quinquenio. Lo segundo es preparar el futuro sobre la base del inventario de recursos y reservas mineras que tiene esta empresa, y que es su gran activo, junto con su experiencia en las operaciones”. Así sintetiza Nelson Pizarro, los desafíos que enfrenta hoy la Corporación, en su primera entrevista a MINERÍA CHILENA como presidente ejecutivo de Codelco, y a pocos días de asumir el cargo.

“Codelco tiene recursos minerales como para 50 años, una base de 19.000 millones de toneladas, con una muy buena ley de cabeza, de 0.68. Ese es el gran patrimonio que debemos rentabilizar”, describe, puntualizando que en ese cuerpo hay contenidos 130 millones de ton de cobre fino y que para aprovecharlos bien es necesario conocer la geología, la mineralogía y la metalurgia. “Es ahí donde se crea la riqueza o se la destruye”, sentencia.

Para sacar ese provecho, ¿dónde están los principales retos?
El gran desafío es ir reponiendo la producción que acabas de hacer el año que termina. Eso significa estar permanentemente desarrollando exploraciones en los distritos conocidos y buscando nuevos distritos mineros donde poder explotar.

La cultura de una empresa minera la define la ley de cabeza; mientras menor sea esta, más grandes son los desafíos, se establecen culturas austeras y fuertemente productivas y eficientes para sobrevivir. Con el paso del tiempo esa ley de cabeza va cayendo y la organización tiene que ir asumiendo esa realidad. Con un Teniente de más de 100 años de explotación, una Chuquicamata que se acerca al siglo, una Andina que empieza en 1960, con un Potrerillos que se agotó y apareció Salvador, Codelco tiene un desafío gigantesco para mantener su participación de mercado en torno al 9%, porque esos yacimientos son muy antiguos. Y las nuevas minas son más complejas, tienen asociaciones mineralógicas difíciles.

A esto se suma la constante evolución de la normativa medioambiental y una conciencia ambiental cada vez mayor. Y el cambio climático, que complica la pluviometría y genera una enorme presión para que la minería use agua de mar; y eso se superpone con la crisis de la energía. Y a lo anterior se suma el tema de las comunidades, que toman conciencia de su posición de influencia.

Considerando este contexto, ¿cuáles serán las prioridades de su gestión?
Asegurar el quinquenio y preparar el futuro. Eso pasa por desarrollar los proyectos estructurales, que tienen que estar al fin del próximo quinquenio, so pena de que la producción de Codelco se vea drásticamente impactada a valores incluso inferiores al millón de toneladas.

Esta empresa no tiene que gestionarse con la óptica de los cuatro siguientes años. Eso significó que la capitalización a la cual estuvo sometida Codelco fuera drásticamente inferior al estándar de cualquier empresa minera de su tamaño. Finalmente esto se está resolviendo con el proyecto de capitalización que viene a completar los recursos financieros que se requieren.

¿Es suficiente la suma comprometida?
La suma comprometida está asociada a los proyectos estructurales que hay que desarrollar para mantener la participación de Codelco en la producción mundial de cobre mina. Esto se hace con las dos minas subterráneas grandes, Teniente y Chuqui, con una nueva concentradora en Radomiro Tomic, y el proyecto Andina 244.

¿Cómo se completa el saldo para financiar estas iniciativas?
El 60% de la inversión que involucra la cartera de proyectos provendrá de financiamiento interno, un 23% de deuda neta y un 17% de la capitalización.

¿Todos estos proyectos se van a realizar sí o sí? ¿Cuál va a ser el criterio para darles prioridad?
Tenemos un cronograma que indica las diferentes etapas que se deben ir cumpliendo. El primer proyecto que sale es el de RT Sulfuros. Al borde de 2019 deberían empezar a hundirse los primeros bloques de Chuqui Subterráneo. El proyecto Rajo Inca va a tomar más tiempo en ser desarrollado; está todavía en etapa de prefactibilidad, por lo tanto, está previsto para más allá de 2020, y el Nuevo Nivel Mina (NNM) de El Teniente necesita cuatro o cinco años para ser desarrollado. Tanto Chuqui Subterráneo como NNM están en trabajos tempranos, pero hay otros proyectos que están en una fase mucho más inicial en su génesis.

¿Cuán viable es Andina 244, considerando las complicaciones que ha tenido con la comunidad?
Las dificultades del proyecto Andina son para resolverlas. No voy a decir que sea fácil; es un proceso lento, que tiene que ser cuidadosamente hecho, y eso significa desarrollar la ingeniería con rigurosidad, interactuar con las comunidades y encontrar las soluciones que implica la gestión territorial. Ese proceso puede tomar dos años o año y medio. Hay proyectos que han estado en ese juego “n” años.

¿Están en condiciones de soportar un cronograma de ese tipo?
La empresa está en condiciones y en la obligación de respetar la legislación ambiental.

¿Cuáles son las complejidades técnicas que enfrenta Chuqui subterráneo?
Haber llegado a 1.000 m de profundidad en el rajo de Chuqui hace que los costos-mina sean prohibitivos. Entonces, hay que hacerlo de manera subterránea. Lo que he escuchado de los expertos es que la hundibilidad del macizo rocoso es factible. No tiene las presiones que tienen otras faenas y es técnicamente posible de construir sin mayores dificultades. El problema es la coordinación para construir 60 o 70 km de túnel. Aquí el plan de ejecución es la madre de todas las batallas.

¿Cuán ajustado está este proyecto al cronograma?
Chuqui no tiene ningún atraso en la ruta crítica, pero cuidado, estamos recién corriendo las rampas de bajada, y hay que llegar al nivel. Aquí empieza el show. En el caso del Nuevo Nivel Mina sí se reconocen atrasos.

¿Cuál es el nivel de esos retrasos?
Dado que El Teniente es una mina con 100 años de antigüedad, hay holguras para absorber esos retrasos. Se cuentan con diferentes opciones para mantener la continuidad de la marcha.

¿Cuánto podría servirle a Codelco la compra de Los Bronces? ¿Se está analizando?
Esta opción no está dentro de los planes de la Corporación.

DE VUELTA, POR CUARTA VEZ
En su cuarta vez en Codelco, ¿cómo encontró a la empresa?
Esta es una gran empresa, grande, grande. Tiene una tremenda cultura operativa y enormes desafíos.

¿Qué le parecieron los últimos resultados semestrales?
Es una buena gestión si se compara con el semestre del año anterior. Las leyes de cabeza siguen bajando. Hay un esfuerzo interesante por mejorar la productividad y controlar los costos. Se ven valores sobre US$400 millones de ahorro. Es un gran logro.

¿Queda margen para una mayor contención de costos?
Cuando uno empieza a tratar de mejorar, tiene la posibilidad de mejorar mucho y rápido, pero cuando ya está en un punto alto, el esfuerzo por ganar algo es muy marginal. La meta para 2013-2014 es lograr US$600 millones de ahorro.

Habiendo comandado proyectos complejos, ¿qué tips rescataría de esas experiencias?
Una ingeniería bien hecha. Una organización que se fundamente en un liderazgo fuerte del gerente de Proyecto, con una visión integral. Muy al principio del estudio de prefactibilidad se requiere una fuerte interacción de los operadores para identificar el mejor caso de negocios y definir los criterios de diseño. Quizás a los seis meses de haber iniciado la prefactibilidad, se necesita gente con presencia en las comunidades para una inserción sobre la base de la transparencia, en busca de la confianza de los ciudadanos, para entrar a un largo proceso de interacción y ganar la licencia social. En la etapa de factibilidad se requieren profesionales de la ingeniería para optimizar el caso de negocio seleccionado, y cuando llega la fase de la construcción, gente con mucha experiencia.

Se necesita además un fuerte énfasis en las relaciones laborales. El punto de partida lo tiene que dar el dueño, respecto de las necesidades básicas como transporte, alimentación, hotelería y entretenimiento. Esos cuatro elementos son fundamentales, porque en la etapa de construcción hay un centenar de empresas contratistas.

¿Va a revisar la relación con los contratistas?
Hay que hacerse cargo de esto, de lo contrario, es comprarse un problema a corto plazo. Hay que tener un seguimiento muy estrecho sobre los términos y condiciones contractuales que las empresas contratistas tienen con su gente. Eso significa verificar que las condiciones pactadas en los contratos se cumplan, que las comidas estén, que los transportes tengan el confort respectivo, que los lugares de descanso estén habilitados.

Las empresas colaboradoras tienen que hacer su aporte, en un esquema que signifique beneficios para ellos en tanto mejoran su productividad e incorporan innovaciones en sus prestaciones. Todo esto en un marco de seguridad para los trabajadores y de respeto a sus derechos laborales. Sobre este punto quiero ser claro. Las relaciones laborales de los trabajadores contratistas es una responsabilidad directa del empleador, quien debe hacerse cargo de otorgar condiciones de remuneraciones y de trabajo acordes con la legislación vigente y el nivel de desarrollo de nuestra industria. Y nosotros debemos preocuparnos de que dicha condición se respete en todo momento.

Usted firmó un acuerdo con la FTC. ¿Esta es una nueva etapa en la relación con los trabajadores?
¿Cómo nueva? ¿Hay otra forma de relacionarse con los trabajadores? Yo no conozco otra en los tiempos actuales.

¿Habrá una reestructuración? ¿Cuán grande?
La que sea necesaria. Sin duda que existen áreas posibles de mejorar y sobre ello estamos trabajando para hacer las correcciones necesarias.

Ud. ha dicho que para cumplir los objetivos hará todos los cambios que se requieran. ¿Eso incluye reducir la dotación?
Lo que sea necesario.

¿La dotación es la suficiente o está sobredimensionada?
Llevo once días… Siempre hay espacio para mejorar.

¿Mejorar en qué sentido?
Aquí el partido se juega por productividad y Codelco no sale mal parado en esta foto. Acá se ha construido una creencia errada. El nivel de cumplimiento de Codelco de sus planes de producción está en el orden del 97%. Ese grado de cumplimiento es mejor que el resto de la minería del mundo sin Codelco.

¿Usted prefiere una Codelco estatal o privada?
Yo prefiero la Codelco que hoy existe. Y la opinión de los chilenos claramente (golpea la mesa) es estatal.

¿Eso no complejiza las cosas para la empresa, que en ciertas materias actúa como privada, pero tiene obligaciones de empresa pública?
Lo dije una vez. Lo que es bueno para las privadas es bueno para Codelco. Si el negocio es el mismo; es gestionar un recurso geológico, una base minera.

Pero Codelco tiene una presión superior, de ella los chilenos esperan mucho…
Claro, tiene 17 millones de personas que esperan todo. Desde ese punto de vista, está mucho más expuesta al escrutinio público. Ahora, la gran diferencia es que esta empresa hay que gestionarla con visión de largo plazo, porque es del Estado. Va más allá del Gobierno de cuatro años.

Nota de la redacción:
Posterior al cierre de la presente edición se reuniría el Directorio de Codelco, donde se conocerían una serie de cambios en la estructura gerencial de la compañía.

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