(El Mercurio de Calama) En la Refinería de Chuquicamata le dijeron adiós a las lapiceras y a las planillas de registro, ahora todo el despacho de los paquetes de cobre se hace de manera automática, almacenando cada uno de los detalles en un computador central, evitándose así errores a la hora de la transcripción de los datos.
Diariamente son 500 las unidades que se envían a embarque. Cada uno tiene un peso distinto y su calidad varía de acuerdo a los estándares impuestos por esta área de negocio. Antes de que partan a puerto, esta información se almacena en una base de datos como registro del producto que se envía a los clientes de Codelco Norte.
Hasta 2009, este proceso, llamado «aviso de embarque», se hacía manualmente. Una vez salido el cobre de la sala de máquinas con su ID- código único de paquete – y peso distinto, los controladores de patio lo registraban escribiendo en una planilla cada una de las pesos, para luego ser digitados en el sistema de transporte de cobre aumentando las posibilidades de error al traspasar dato por dato, primero a la hoja y, luego, al sistema de transporte de cobre (Stcu).
«Nosotros embarcamos unas mil quinientas toneladas por día y eso equivalía a tomar 500 datos diarios lo cual nos producía una fuente importante de error al no traspasar bien los datos, ya que el proceso consideraba la digitación de la misma información 3 veces: cuando se leía, cuando se anotaba y posteriormente cuando se digitaba para ingresarlo al sistema», explicó Cristian Egaña, jefe de Unidad de Movimiento Externo.
Hoy, por necesidad de los clientes para tener una correcta indicación del producto, la subgerencia decidió migrar de un sistema manual de captación de datos a un sistema automático a través de código de barras, que no sólo ahorra tiempo, sino también «hay una calidad y precisión exacta de la información, por lo cual no han llegado más reclamos por datos mal digitados», agregó Egaña.
El sistema se compone de comunicación inalámbrica distribuida en todo el patio de embarque, que permite conectar una pistola que tiene una tarjeta, también inalámbrica, a una base de datos y que a la vez está conectada a una impresora portátil a través de bluetooth.
«Otro de los beneficios es la calidad del paquete que se mantiene dentro de los estándares que tenemos definidos para ellos y disminuye el proceso de aviso de embarque considerablemente, que antes tomaba alrededor de una hora y media y ahora se hace en 15 ó 20 minutos.
En conjunto, con este sistema se incluyó una tercera etiqueta que permite la verificación en el exterior, por los clientes, para la lectura de esa información y asegurar que el peso y calidad se puedan leer», comentó Ricardo Ugalde del Área de Sistema Manejo de Electrodos en Plataforma de Automatización.
Fuente / El Mercurio de Calama