La minería es una de las mayores obsesiones que tiene, al menos en Chile, el brasileño Eike Batista, dueño de un gran imperio en ese país y que aquí está entrando con fuerza en el sector.
Pero la minería requiere de energía y, sobre todo, agua. Y la escasez de este recurso en el norte del país llevó a Batista a desarrollar un área en EBX, una de las firmas bajo su tutela, para explorar agua en el desierto de Atacama.
El primer cliente de esta división de EBX es la mina La Coipa, de propiedad de MMX, otra de las empresas de Batista. Ubicada a 4.000 metros de altura, el yacimiento no tiene una gran disponibilidad del recurso, y de allí que necesite de inversiones adicionales.
Además de Chile, la división Exploración de Aguas de EBX opera en Brasil, ofreciendo tratamiento de efluentes a compañías como Petrobras, Vale, Prosint y otras.
El empresario, además, está presente en Andina Minerals, compañía que hoy es dirigida por el geólogo alemán Albrecht Schneider y que en Chile maneja cinco proyectos en distintas etapas de desarrollo.
Batista, de 52 años, es uno de los empresarios más influyentes de Brasil. Hace pocos años fundó la petrolera OGX -que al igual que EBX, MMX y todas sus compañías tiene una «X» en su nombre- la que acaba de protagonizar la mayor apertura de la historia en Brasil, al recaudar US$ 4.100 millones. Además, maneja en Chile un proyecto de generación a carbón, por 1.400 MW.
Fuente / El Mercurio