(El Mercurio de Calama) En los últimos días la relación entre los dirigentes de Codelco Norte y la administración ha sido bastante tensa, producto de las presiones que denunciaron los representantes de los trabajadores para que los mineros se acojan a retiro, cambien de horario de trabajo o asuman otras funciones.
La crisis se desató el martes en la tarde cuando los dirigentes abandonaron una reunión que tenían pactada con la administración y donde tratarían éste y otros temas. El motivo fue que no llegaron ciertos ejecutivos que de mucha importancia que estuvieran presentes. En ese momento dijeron que se reunirían nuevamente, pero con la presencia de los gerentes y también del gerente general de Chuquicamata Julio Aranis.
Ayer en la tarde se concretó la reunión, pero hasta el cierre de esta edición aún no se conocían las conclusiones ni a los acuerdos a los cuales llegaron.
Dirigencia
Pero estos problemas han hecho reaccionar a la dirigencia sindical y en tal sentido las críticas han apuntado en primer término al gerente Julio Aranis y también a la forma en que ellos mismos han abordado los problemas.
«El gerente está por la nubes. Está lejos, hay que pedirle reuniones aparte, sigue con el mismo esquema de dividir para gobernar. El se ha reunido solo con los dirigentes de los sindicatos Uno y del Dos, se reunirá con los del Tres solo también y con el sindicato minero lo mismo. Entonces somos nosotros los que permitimos todo esto. Permitimos que nos dividan para gobernar. Si yo fuese presidente diría 'no va mi directorio porque no me interesa conversar cosas particulares con usted', a no ser que le vaya a pedir plata para arreglar la sede o el camping de Mejillones, eso sí. Pero si es una cuestión colectiva por qué tenemos que andar solos. Entonces si permitimos que la administración siga dividiendo le hacemos más fácil el camino para gobernar a ellos», explicó el directivo del Sindicato tres Miguel López que también es director de la Federación de Trabajadores del Cobre.
López hizo una fuerte crítica por la actitud, que según él, ha tenido Aranis desde que llegó. «El gerente está en la Luna, o en Marte. No sé qué pasa, qué piensa que somos paria, le damos asco, somos ignorantes. Es casi imposible juntarse con estos señores, a nosotros no nos pescan ni esta administración ni la pasada».
Por otra parte el directivo dice que gran responsabilidad es del los propios dirigente que no han sabido enfrentar a la administración en los diversos escenarios. «No estamos haciendo nada, el movimiento sindical está multiplicado por cero y les decía a los presidentes que son ellos los que tienen que tomar la batuta y esta conducción. No puede ser que estemos en esta instancia de no participación y falta que nos pongamos los pantalones y les digamos lo que sucede. Los dirigentes sindicales estamos más asustados que los trabajadores porque no hemos hecho nada. Por eso invito a que los trabajadores. Nos saquen de la modorra en que estamos».
Coincidencia
Respecto a este tema coincide con él el dirigente del Sindicato Uno Jaime Graz, «Lamentablemente esa pasividad ha sido para que los socios accedieran al egreso de la mejor forma posible porque estábamos conscientes que habían tres puntos que teníamos que conversar. Los que se iban, los que se quedaban y los que llegan. Hay que ponerle el cascabel al gato porque nuestra pasividad llevó a que administradores se quisieran pasar de listos con este tema y empezaran a obligar y a presionar a los trabajadores. Acá con estas presiones se cae en una etapa donde la situación del trabajador afecta incluso a su familia. Por eso es el momento de ejercer para qué fuimos elegidos, es decir hacernos respetar porque nuestra pasividad ha llegado a tal punto, que es lo que ha dicho Miguel López, hemos sido 'tontos útiles para la administración. No es lo que debemos ser, fuimos elegidos democráticamente y tenemos que hacer las cosas como corresponde».
Fuente/El Mercurio de Calama