La Dirección del Trabajo emitió un informe que planteaba que Codelco, debía internalizar a unos cinco mil trabajadores subcontratados para dar cumplimiento a la ley de subcontratación.
Conocido el escrito de la Corte Suprema, la directora de la entidad, Patricia Silva, sostuvo que se acatará el fallo, pero aclaró que «la Corte Suprema no le reconoce facultades a la Dirección para calificar la existencia o no de suministro ilegal y la ley tampoco le entrega facultades para hacer la denuncia ante tribunales. Nuestra obligación mayor es la eficiencia de la ley de subcontratación, por ello, nos preocupan las condiciones en que quedan los trabajadores, no el caso puntual, sino que en general».
Agregó que para efectos de dar cumplimiento a este fallo, lo que se requiere es que la repatición cuente con «titularidad activa», es decir, tener la facultad legal para hacer la denuncia en los tribunales en los casos de suministro ilegal de trabajadores. «Eso no existe…y uno tendría que pensar que los trabajadores tendrán que hacer las denuncias directas a los tribunales, puede ser, pero en realidad es bastante difícil pensar que teniendo una relación laboral se embarque en una demanda judicial; por lo tanto, creemos que la salida como administración y autoridad laborar esté tardada por conceder facultades a la dirección».
En todo caso, Silva aclaró que «no son facultades para que la dirección resuelva, sino que entendiendo la señal de la corte en el sentido que son los tribunales los encargados de calificar una relación laboral, finalmente nosotros podamos tener facultades para hacer la denuncia».
-¿Sienten que se está cuestionando el rol fiscalizador de la Dirección?
-Entendemos que las facultades las teníamos nosotros, pero la Corte zanja el tema diciendo que no le reconocemos facultades, sino que son los tribunales.
¿Esa facultad se la da la Corte?
– No, es una reforma legal.
– ¿Decepcionados por el fallo?
-Ha habido cierta disparidad de criterios, pero creo que este fallo por la connotación que tiene obviamente que marca una tendencia.
Fuente / La Nación