En 2007 las utilidades de las 39 mayores empresas mineras que cotizan en las bolsas -más Codelco- registraron un nuevo año de ganancias récord al reportar unos US$ 80 mil millones.
Pero aunque el año puede catalogarse como extraordinario, hubo, por primera vez, un crecimiento que en la industria fue considerado como negativo: los costos subieron un 38%, pasando incluso por sobre el aumento de 32% de los ingresos y el avance de 21% en las utilidades.
Las cifras fueron dadas a conocer en el informe “Minería: ¿Mejor Imposible?” de PricewaterhouseCoopers, en el que se revisaron las tendencias globales de esa industria.
El reporte mostró que las razones del alza de costos son las mismas que afectan a Chile: el valor de la energía, de los insumos, de la ingeniería y construcción y mano de obra.
Según el documento las empresas listadas en bolsa en promedio elevaron sus capitalizaciones bursátiles en 54%. Entre ellas las únicas chilenas mencionadas fueron el brazo minero del grupo Luksic, Antofagasta plc, listada en Londres y Codelco que es incluida, pese a su propiedad estatal.
Colin Becker, socio consultor de PricewaterhouseCoopers, sostuvo que otro fenómeno de 2007 fue el encarecimiento de las inversiones, las que se dispararon de tal forma que muchas mineras debieron acudir a financiamiento externo para sus proyectos. Aclaró eso sí, que aún mantienen niveles de deuda muy inferiores a otras industrias.
Las firmas que más crecieron fueron las diversificadas, como BHP Billiton, Río Tinto, Vale (ex CVRD) y Anglo American, con yacimientos que tienen desde acero hasta diamantes, en algunos casos.
Realidad local
A la presentación del reporte asistió el presidente de la Sociedad Nacional de Minería y de la multigremial Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alfredo Ovalle, quien advirtió que los costos serán “el desafío” para la industria chilena este año y llamó a las empresas a no perder rigurosidad en su control.
También advirtió que muchos proyectos, incluso a nivel local, están siendo revisados, en particular porque se han encarecido sus inversiones.
“En Chile Hay dos o tres proyectos que en realidad están en duda si se realizan porque el presupuesto original que tenían prácticamente se ha duplicado por los costos de la energía y por las pocas posibilidades de obtención de agua”, enfatizó Ovalle.
El dirigente incluso llamó a las empresas a suspender sus procesos de inversión. “Mi recomendación es que no podemos hacer mayores inversiones en este momento”, dijo y añadió que “si bien queremos que la industria se desarrolle, lo más importante para los empresarios, sobre todo los chilenos, es mantener un control de costos y una muy buena gestión para obtener nuevos procesos de innovación que permitan que los precios y costos finales no sean inferiores a los precios (del cobre)”.
Fuente / Diario Financiero