(El Mercurio) Más de un dolor de cabeza le ha traído a la petrolera estatal Enap, dirigida desde fines del año pasado por el ex presidente del Sistema de Empresas Públicas (SEP) Rodrigo Azócar, la exploración en búsqueda de gas y petróleo en Lago Mercedes.
Hace algunos días, la Contraloría General de la República hizo públicos tres informes de seguimiento sobre negocios y proyectos de la petrolera estatal que están bajo la lupa del ente fiscalizador, uno de los cuales se refiere, en concreto, a Lago Mercedes, iniciativa en la que se descubrieron reservas de gas y petróleo, pero que hoy está paralizada porque se determinó la inviabilidad comercial de su explotación en las condiciones actuales.
Justamente, la Contraloría en su último informe tomó conocimiento del análisis de la socia de Enap en el proyecto, la empresa alemana Wintershall, que determinó que la explotación comercial del potencial de hidrocarburos descubierto en Lago Mercedes -zona ubicada al sur de Porvenir en la Región de Magallanes- resultaba inviable.
Importante inversión
Lo anterior, porque para su procesamiento se requiere de la construcción de un ducto de 130 kilómetros -el que tendría un costo de US$100 millones-, inversión que no se justifica mientras no se sumen otros pozos en la zona aledaña que den viabilidad a la construcción de dicho gasoducto.
Con estos nuevos antecedentes, el ente fiscalizador que dirige Ramiro Mendoza detectó la existencia de inconsistencias contables por parte de Enap, debido a que dos de los cuatro pozos que se incluían en el proyecto fueron cargados como pérdidas en el último balance de la firma, quedando un pozo como activo, siendo que todas las perforaciones -LM 1, LM 2, LM 3 y LM 4- están en la misma condición de inviabilidad.
En Lago Mercedes, Enap suma una inversión de US$78 millones, gasto que comprende el período entre enero de 2004 y diciembre de 2008.
«En el estudio técnico efectuado (por parte de Enap y Wintershall) se definieron como pozos potenciales productores a los pozos LM 1 y LM 2, debido a que el pozo LM 3 no mostró potencial productivo por la presencia de agua. Lo anterior resulta inconsistente con los ajustes contables efectuados al día 31 de diciembre de 2008, que cargó a resultados como bajas a los pozos LM 2 y LM 4, llevándolos a la cuenta como pozos secos de exploración y manteniendo como activo al pozo LM 3, precisamente al único que la empresa Wintershall cuestionó respecto de su factibilidad económica», planteó la Contraloría en su informe, fechado el 2 de septiembre.
Por lo tanto, prosigue el texto, «el mencionado informe técnico resulta contradictorio con la información contable que se maneja actualmente respecto del proyecto bajo análisis».
Ante estos antecedentes, la Contraloría ordenó a la Enap adoptar a la brevedad las medidas tendientes a corregir su información contable relacionada con el proyecto, «de manera de hacerla consistente con los resultados entregados por la empresa Wintershall y tenerla en consideración hasta que se cuente con información y tecnologías más precisas que hagan viable el desarrollo y la explotación de este proyecto».
La empresa lo refuta
El gerente general de la empresa, Rodrigo Azócar, explicó que si bien el informe existe, éste no fue comprendido por el ente contralor, por lo que será «refutado por escrito».
«Están leyendo mal el informe de Wintershall», dice Azócar, quien afirma que el informe de la alemana es una extrapolación de probabilidades de ocurrencia, pero «el pozo no ha caído en agua (…) para probar si ha caído hay que hacer otras pruebas, que aún no han sido hechas».
Según el ejecutivo, la decisión de mantener activada la comercialidad del pozo LM 3 es correcta hasta que no se hagan las pruebas reales, que implicarán una inversión de menos de US$1 millón de aquí a fin de año, y que los resultados de éstas estarán a principios de 2010.
Fuente / El Mercurio.