(Pulso) El pueblo de San Esteban, ubicado al norte del rÃo Aconcagua, a los pies de la cordillera de Los Andes, (Región de ValparaÃso), podrÃa anotarse otro hito histórico a todos los que ya tiene. El 1 de febrero de 2015 y luego de cinco meses de negociaciones, representantes de nueve etnias originarias aprobaron la posibilidad de que se forme un Ministerio de Pueblos IndÃgenas.
[Aidan Davy: “Los gobiernos debieran permitir un diálogo constructivoâ€]
Delegados de los pueblos Aymara, Quechua, Atacameño, Colla, Rapa Nui, Diaguita, Mapuche, Yagan y Kawéskar se dieron la mano con las máximas autoridades del Ministerio de Desarrollo Social, en un recinto construido con madera nativa y vigas a la vista.
Si bien, el posible ministerio aún no se crea, el Gobierno quiere ingresar los proyectos de ley respectivos durante el primer semestre de 2015, a pesar de que hay sectores indÃgenas que no están de acuerdo con los alcances y cómo se está llevando a cabo el proceso.
Los 152 delegados reunidos en San Esteban, definieron además la creación de nueve consejos y un Consejo Nacional, comprometiéndose a hacerse responsables de los cambios necesarios para este nuevo organismo, acogiendo el Convenio 169 de la OIT.
¿Cómo un ministerio de este tipo podrÃa afectar a los grandes proyectos de inversión, principalmente en el área minera y energética? ¿Será un ente que disminuirá o aumentará la judicialización de proyectos?, ¿Cómo trabajará en conjunto y se complementará con el Ministerio y la superintendencia del Medio Ambiente en este aspecto? EspecÃficamente, ¿Cuál será su rol en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)? son algunas de los cuestionamientos que surgen. Para hacerse una idea, según el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), un 69% del total de procesos de consultas finalizadas, en desarrollo y proyectadas corresponde a proyectos del sector energético. La minerÃa abarca un 25% y la industria de celulosa y embalses de rÃos, un 6%. Por otro lado, el sur de Chile concentra el 44% de consultas indÃgenas y el norte, el 37%. Sólo un 6% de las consultas son interregionales.
El panorama
Según especialistas y el Gobierno, uno de los primeros pasos será establecer una institucionalidad fuerte. “Hoy en dÃa existen limitantes estructurales en la actual institucionalidad. La Conadi (Corporación Nacional de Desarrollo IndÃgena) no tiene presencia en todas las regiones y en varias de ellas, posee uno o dos funcionarios, lo que impide dar solución a los distintos problemas de los pueblos indÃgenas. También carece de las facultades de tener sus propias iniciativas legislativasâ€, indica MarÃa Fernanda Villegas, ministra de Desarrollo Social.
En cuanto a los proyectos de inversión, Villegas es clara: “Al igual que todos los demás organismos de este tipo, tendrá por finalidad relevar y coordinar las polÃticas sectoriales. Por lo tanto, en lo relativo a las inversiones, el futuro Ministerio de Pueblos IndÃgenas tendrá la misma injerencia, que cualquier otra carteraâ€.
El abogado Rodrigo BenÃtez, ex subsecretario del Medio Ambiente (administración de Piñera) y actual Socio en Baker & McKenzie, comenta que actualmente, la aprobación de proyectos, mediante consulta indÃgena se rige por el SEIA, por lo que en la medida que se mantenga el sistema, un nuevo ministerio, no generarÃa grandes cambios en los proyectos de inversión. “La diferencia podrÃa darse con relación al organismo que se va a pronunciar respecto a los proyectos. Se ha dicho que seguirá siendo la Conadi para algunas cosas, pero aún no se sabe con certeza. Lo importante es que sea una sola entidad, no varias, porque eso sà que significarÃa una mayor judicialización y paralización de los proyectosâ€, dice BenÃtez. Agrega: “Lo que no me parecerÃa razonable es extraer la consulta indÃgena del SEA para llevarla a un nuevo procedimiento. Eso serÃa un completo error, porque se está dando mayor burocracia a los temas administrativos. No tendrÃa mucha lógica en cuanto a recursos y personalâ€.
Lorenzo Soto, abogado y doctor en Derecho Ambiental, estima que un ministerio deberÃa tender a perfeccionar el sistema de consultas indÃgenas para los proyectos de inversión. “Pero para eso, es fundamental que quien lo dirija, al igual que sus funcionarios, tenga una mirada indigenista, en vez de una productivista. O sea, que posean una vocación por defender los derechos indÃgenasâ€. Según Soto, definitivamente, el posible ministerio deberÃa sustituir a la Conadi e incluso, cree que en las regiones se deberÃan crear seremis, que lo representen.
“Una vez conformado, lo más urgente serÃa hacerse cargo de las consultas indÃgenas que están en proceso. Pero sobre todo, proveer los recursos financieros o los medios para que las comunidades puedan defenderse o entender los problemas de impacto ambiental, con gente que se los explique, que tengan una real participación. En definitiva, la primera necesidad es hacerse cargo de que las consultas indÃgenas se hagan conforme a los estándares internacionalesâ€, concluye soto.
Si se logra concretar el ministerio en los próximos años, serÃa un verdadero hito, considerando que en 1992 fue la primera vez que los pueblos indÃgenas plantearon la necesidad de su creación, en una histórica cumbre realizada en el simbólico cerro Ñielol.

