Interesados en el potencial económico, así como también en sus implicancias medioambientales y de desarrollo productivo para las regiones del centro sur del país, la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados analizó la realidad de la explotación y comercialización de las denominadas tierras raras.
El foco estuvo puesto, principalmente, en la aprobación por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) del proyecto minero situado en Penco, administrado por la empresa minera Aclara y el Grupo CAP.
Para este análisis se contó con la participación del subsecretario de Minería, Álvaro González; el secretario regional ministerial de Minería de la Región del Biobío, Daniel Escobar; y la vicedecana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Matilde Basso.
En la ocasión, Álvaro González dijo que este es un tema que debe abordarse bajo una mirada amplia y de futuro. “Se habla de una nueva oportunidad de desarrollo para Chile”, planteó. Asimismo, acotó que el mundo demanda en forma creciente estos minerales, esenciales para tecnologías, que Chile tiene en las regiones de Biobío, Ñuble y Maule.
“El desafío no es sólo extraer un recurso, sino que generar valor a partir de él; no sólo explotar minerales, sino que desarrollar capacidades”, enfatizó. Junto a esto, sostuvo que se está frente a una oportunidad de construir una nueva cadena productiva en el centro sur, pero que esto debe desarrollarse con información clara, participación y vinculación con las comunidades de los territorios.
¿Qué son las tierras raras?
En la sesión, Daniel Escobar explicó que las tierras raras con un grupo de 17 elementos químicos: 15 lantánidos, más el Escandio y el Itrio. Comparten propiedades magnéticas, ópticas y electrónicas difíciles de sustituir. Su valor no depende sólo de su abundancia geológica, sino de la dificultad de encontrarlas en concentraciones explotables, separarlas entre sí y transformarlas en productos de alto valor agregado.
Se dividen en:
- Livianas (LREE): Son las más abundantes y son la base de los imanes de alto rendimiento.
- Pesadas (HREE): son más escasas y de mayor valor; críticas para motores eléctricos y turbinas eólicas.
En general, son un insumo esencial para tecnologías estratégicas: electromovilidad, energías renovables, electrónica avanzada, tecnología militar, robótica y automatización.
Las tierras raras se encuentran en rocas duras, arenas minerales pesadas, en depósitos minerales y en arcillas de adsorción iónica. Estas últimas son un 15% de la producción mundial y son las que se encuentran en Chile.
El seremi enfatizo que las citadas regiones presentan condiciones para una nueva industria, con un potencial geológico demostrado y alta concentración; cercanía a puertos; infraestructura, energía, ingeniería y cadena de proveedores consolidada en la región; y universidades y centros de investigación con capacidades en minería, metalurgia y medio ambiente.
Según alertó, un cuello de botella se relaciona con el hecho que, a medida que se avanza en la cadena de valor, aumenta la concentración de la participación de China, donde llega a considerar un 94% de la producción de imanes permanentes.
De ahí que advirtió que los desafíos para Chile son generar condiciones institucionales que aseguren certeza para la inversión y altos estándares ambientales; sostener altos estándares ambientales y de participación de comunidades como base de legitimidad; propiciar capacidades de separación y aleaciones, para evitar trasladar al extranjero el mayor valor económico; e insertarse competitivamente en cadenas internacionales ya establecidas y asegurar mercados de destino para la producción.
Valoración por las Tierras Raras
En la sesión, la comisión expresó un gran interés por las tierras raras. El diputado Ignacio Urcullú reconoció que es un tema técnico complejo, pero estimó que el proyecto que se desarrolla en Penco es innovador, gestando con él un nuevo ingreso para nuestra economía y la generación de empleo.
Para Carlo Arqueros “este es un hito cero, porque, por primera vez, se habla de forma seria de las tierras raras, su implicancia, conocer de qué se trata, como es su proceso extractivo y, obviamente, todos los elementos que conjugan una explotación minera inédita en el sur”.
Consideró que el gran desafío es trabajar para incorporar la explotación de las tierras raras y otros minerales presentes en el país como una estrategia minera nacional. De igual modo, dijo que se debe aprovechar esta nueva oportunidad de negocio generando beneficios para la zona y para el país.
El diputado José Antonio Rivas también valoró este análisis. “Hay desconocimiento y la gente siente que es una amenaza; otros sienten que es una tremenda oportunidad de desarrollo. En una región donde el 10,6% de la maza trabajadora está cesante, 84 mil personas, aquí lo importante es ver el sentido de oportunidad, pero también la convivencia de estas iniciativas mineras con las comunidades donde se encuentran estos lantánidos”, evaluó.
Sostuvo, finalmente, que la conversación que tuvo la comisión sobre este tema es sólo un punto de partida respecto de una posibilidad de desarrollo para la Región del Biobío.