La estampida legislativa de la Cámara de Diputados

Desafortunadamente para nuestro país y para todos los chilenos el proyecto de royalty minero impulsado por mayoría de los diputados sigue avanzando en su proceso legislativo. ¿Tendrán conciencia estos legisladores del daño que están causando?  Desde todo punto de vista es una iniciativa nociva, no sólo porque no respeta la institucionalidad -al tratarse de un proyecto evidentemente inconstitucional-, sino porque además ofrece generar nuevas recaudaciones fiscales con destinos inmediatos, sin sustento ni análisis alguno. Es evidente que los temas no se estudiaron con profundidad y seriedad, ni se evaluaron los impactos en competitividad, crecimiento, empleos y futuro desarrollo.  ¡Se trata de una imperdonable falta de responsabilidad social!

Además, el texto es técnicamente malo; después de tanta indicación parlamentaria se entiende poco lo que se escribió. A modo de ejemplo: ¿se gravan sólo las ventas de sustancias concesibles y el litio o se gravan las ventas de sustancias concesibles y de todas las no concesibles? ¿Cuáles serían estas últimas?  Tampoco se entiende si la sobretasa que depende del precio del cobre, esa que llega hilarantemente a 75%, sólo grava a las ventas de cobre o si también grava la venta de las otras sustancias.   No se regula la rebaja de sobretasa en caso de mayor elaboración del cobre exportado; no se identifica al quién es el contribuyente; no se define qué es venta.  En fin, enormes errores de técnica legislativa, para que otros los arreglen después, …total la idea era marcar el punto político.

Esperemos que el Senado corrija de fondo estos vicios y legislemos pensando en alcanzar una justa tributación de las empresas mineras, que estimule el desarrollo de una minería competitiva y sustentable que atraiga más inversión y genere más riqueza a repartir entre todos.  El propósito no puede ser suprimir cualquier intención de venir o seguir invirtiendo en Chile; el propósito debe ser estimular una minería sustentable y sostenible, que nos permita crecer como país y seguir desarrollándonos, para lo cual se debe responsablemente analizar la más equitativa posible tributación que le corresponde a esta industria.

Confiemos en que el Congreso finalmente no apruebe este proyecto en actual discusión; no hay nada rescatable de esta iniciativa.  Confiemos también en que el Ejecutivo, quien tiene la iniciativa exclusiva en esta materia, dé curso a un estudio profundo de la tributación de las empresas mineras en Chile.  Lo primero que debemos lograr es un diagnóstico consensuado, transparentando y compartiendo datos, de modo que puedan ser usados por todos los actores con confianza y buena fe.  Ello nos permitirá desmitificar una serie de afirmaciones que se han popularizado, que confunden y generan odiosidad, y nos permitirá además legislar sobre bases técnicas sólidas.  Si somos un país líder en minería, podemos ser también un país líder en tributación minera. Hay talento suficiente en Chile también para legislar en esta materia en forma ejemplar; sólo debemos darle espacio para ser escuchado.