Codelco merece un trato de empresa de clase mundial

Es ineludible que (Codelco) tenga una política de reinversión de utilidades.

Al finalizar 2016 los ministros de Hacienda, Defensa y Minería, a nombre del Gobierno, comunicaron al país la decisión del Ejecutivo de capitalizar a Codelco en US$975 millones, anuncio que se materializó con el envío de un proyecto de ley aprobado por el Congreso Nacional. Una gran noticia para concluir un año particularmente complejo para la industria y para nuestra empresa. Noticia que, por cierto, valoramos positivamente, por la relevancia de la cifra, distribuida en US$500 millones con cargo a la ley de capitalización y US$475 millones, equivalente a la diferencia entre los traspasos que se hacen por el anacrónico gravamen de la ley reservada y los excedentes que genera la Corporación.

Esta iniciativa de ley es fruto de las gestiones permanentes de la FTC y de la responsabilidad de los trabajadores con el futuro de la empresa, quienes hemos enfatizado la urgencia de resolver la descapitalización estructural a la que ha sido llevada Codelco, por la irresponsabilidad del dueño en distintos mandatos gubernamentales. Avance importante, que permite alivio financiero de corto plazo y respaldo a su programa de inversiones. Sin embargo, no resuelve el problema de fondo y plantea algunas dificultades que vemos necesario prevenir.

Una de ellas es que los traspasos provenientes de la ley reservada (US$475 millones) que se ingresarán al Tesoro Público, no sean aportados en su totalidad a Codelco, ya que deja a discrecionalidad del Ministerio de Hacienda el monto que traspasará a la Corporación.

Lo razonable es que a Codelco se le traspasen los US$950 millones, en una o más transferencias, valor inferior al 20% de lo acumulado en el Fondo de Contingencia Estratégica. En subsidio, al menos se deben asegurar los US$475 millones de 2016; de lo contrario, es probable que los traspasos sean inferiores y, por ende, el citado Fondo siga creciendo. En este sentido, lo esperable es que Hacienda asuma un compromiso, dado que al igual como ocurre con la Ley de Capitalización (Nº20.790), hay un techo, pero no un piso.

Para cumplir el compromiso de efectuar aportes extraordinarios de capital hasta US$3.000 millones con fecha de vencimiento en 2018, el Gobierno debería haber capitalizado a Codelco en US$1.900 millones, dado los US$1.100 millones que aportó entre 2015 y 2016.

Ese compromiso se aplaza hasta 2019, lo que puede ser razonable, debido a los ajustes que ha tenido el plan inversional; sin embargo, sería positivo que se aseguraran, al menos, los US$1.900 millones en tres años, con valores concretos para cada año. Ello iría en directo beneficio de la clasificación de riesgo de Codelco y facilitaría el acceso a mejores condiciones financieras.

Es importante que el país y sus autoridades asuman que para que Codelco cumpla cabalmente su misión, que es desplegar en forma responsable y ágil toda su capacidad de negocios mineros y relacionados, con el propósito de maximizar en el largo plazo su valor económico y su aporte al Estado, en beneficio del desarrollo social y económico de Chile, es fundamental entregarle los recursos financieros y la institucionalidad adecuada, que le permitan competir en igualdad de condiciones.

Para ello es ineludible que tenga una política de reinversión de utilidades, así como derogar la ley reservada y el impuesto especial del 40% eliminado hace largos años para el sector privado.

Estas propuestas concretas y soluciones urgentes requieren de la voluntad política del Gobierno y del Parlamento. Resulta impostergable legislar con sentido estratégico sobre estas materias, para salvar a Codelco de su declinación y asegurar su viabilidad y consolidación como primer productor de cobre catódico del mundo, considerando que tiene las mejores reservas mineras del planeta y es una empresa de clase mundial, que merece ser tratada como tal.