La intención de la minera es contar con la suficiente información, para a más tardar en 2017 tomar la decisión de invertir en esta fase -denominada “MMH profundo”- luego que el yacimiento comience primero a operar a rajo abierto a fines de 2013.
A partir de información preliminar, la cuprera estima que la ley de cobre de las reservas con potencial para minería subterránea es de 0,95% mientras que de molibdeno son de 76,8 ppm. Una de las ventajas, a juicio de Codelco- son los “contenidos significativamente menores de arsénico que el rajo MMH (251 ppm)”, declaró la firma en la declaración de impacto ambiental correspondiente a los sondajes, que ingresó al sistema de evaluación. En la estatal estiman que la inversión de esta fase superaría los
US$ 1.000 millones y la construcción tomaría más de siete años.
Fuente / Diario Financiero