Pese al «boom» de precios del cobre, que en los últimos tres años ha gozado de promedios por sobre los US$ 3 por libra, las empresas mineras están preocupadas. ¿La razón? Lo caro que está el metal rojo está consiguiendo que algunos compradores se estén decidiendo por otros productos, que son más baratos, para cumplir las mismas funciones.
Esta tendencia, que no necesariamente redundará en un descenso drástico de precios, fue abordada en un reciente estudio de la International Copper Association (ICA) que fue presentado ayer por Codelco, el mayor productor mundial. Según algunas de las conclusiones, en 2007 hubo una sustitución de 94 mil toneladas para tuberías de cobre, 84 mil para cables telefónicos y 52 mil toneladas para productos arquitectónicos.
Las cifras no dejan de preocupar porque, por ejemplo, sólo lo sustituido en este último ítem equivale a la producción anual de El Salvador. Según el gerente de Desarrollo de Mercados de Codelco, Jürgen Leibbrandt, esto no quiere decir que la industria haya dejado de crecer, pero sí lo hizo bajo lo esperado. «La industria creció lo que pudo crecer, y los productores no fuimos capaces de proveer el año pasado más cobre que las 800.000 toneladas adicionales que se produjeron respecto de 2006, teniendo en cuenta que los inventarios siguen estando en un nivel mínimo», agregó.
Fuente / El Mercurio