(El Mercurio de Calama) Con total rechazo se tomaron los dirigentes sindicales de Chuquicamata, las palabras expresadas por el presidente ejecutivo de Codelco, Diego Hernández, las que expresaban disculpas hacia los trabajadores por los despidos que se producirán durante los próximos años en la División.
«No compartimos que la transición a mina subterránea del actual rajo de la mina Chuquicamata se convierta en un tema perverso para los empleados mineros y donde sólo se pretenda sacar ventaja por la actual administración de la Corporación, haciendo un símil a la explotación irracional que realizan en Chile las empresas de la minería privada», informaron por medio de un comunicado los dirigentes de la Federación del Cobre.
De acuerdo a los voceros, estas declaraciones sólo fomenta la incertidumbre entre el personal, el que a su vez no se siente capacitado para enfrentar el desafío del día a día. Todo gracias al temor de perder su trabajo en un mediano plazo.
«Más que instalar esta campaña del terror en Codelco -y que recuerda a la dictadura militar-, creemos que por la responsabilidad que tienen los ejecutivos de la principal empresa del estado, estos deberían dar las instrucciones para que se cumplan a cabalidad los acuerdos pactados el respeto por las personas y sentarse a discutir en forma seria y responsable con las organizaciones de los trabajadores en busca de las soluciones y construir el futuro como lo han realizado anteriores administraciones», afirmaron.
Para los principales gremialistas a nivel nacional, existe una serie de opciones viables para mantener la dotación del mineral, «Nos parece en extremo perversa la mirada de la administración que omite por ejemplo los sulfuros de la MMH, considerados en planes de negocios anteriores a su llegada que potenciaban las líneas de producción de las áreas de Fundición y Refinería y que hoy no son mencionados ni considerados en ninguna parte».
Ayer, el grupo de representantes federados forzó una reunión con Julio Aranis, gerente general de Chuquicamata, con la finalidad de constituir una mesa de planificación para los próximos años.
Fuente/ El Mercurio de Calama