(El Mercurio) Los treinta y dos años de estudio y trabajo que lleva el chileno Alfonso Grau en la industria metalúrgica de Canadá fueron reconocidos con uno de los más importantes premios que se entrega en dicho rubro en ese país.
El Canadian Institute of Mining, Metallurgy and Petroleum (CIM) galardonó a Grau con la Vale Medal. Esto, por su enorme contribución al desarrollo de nuevas tecnologías en la industria del titanio, mineral que investigó durante gran parte de su carrera, desde que trabajaba en la firma Río Tinto.
Grau tiene entre sus logros la invención de un nuevo producto metalúrgico de titanio. «Partimos con una escoria que arrojaba un 80% de dióxido de titanio y lo transformamos en un producto muy puro y con propiedades muy especiales de 95% de dióxido de titanio. El valor de esa invención fue que permitió adaptar un producto que tenía un mercado restringido por ser una escoria, a muchas más posibilidades en mercados en crecimientos como el chino, con un 95% de dióxido de titanio», afirma.
En cuanto al desarrollo de este tipo de mineral en el mundo, Grau señala que en Sudamérica existen zonas con yacimientos potenciales, pero que recién en este último tiempo se han empezado a explorar.
En este tema, Chile también tiene un rol que jugar. «Hay algunos proyectos a los que de vez en cuando les sigo la pista por la zona de Vallenar. Pero son pequeños y están en la etapa de factibilidad. De vez en cuando se habla de arenas titaníferas en la zona de Constitución, pero de baja ley», dice.
Grau explica que el despegue de China en la producción y consumo de este mineral impulsará la exploración y desarrollo de nuevos yacimientos.
«La producción de pigmentos (para la industria del papel, pinturas y plásticos) en China ha subido 10 veces en 15 años. Como estos son productos de estilo de vida, los mercados tradicionales están en los países más desarrollados. Los grandes consumidores de pigmentos de titanio tradicionalmente han sido países europeos, Estados Unidos, Japón y algunos otros asiáticos. A ellos se sumó China», señala Grau.
Fuente / El Mercurio