(Reuters) Para Chávez, quien ha sufrido una caída en su popularidad este año por una profunda recesión, la disputa con Colombia es un camino útil para reunir apoyos antes de las elecciones parlamentarias de septiembre.
Pero la disputa que comenzó hace dos años es costosa para ambos países, por los miles de millones de dólares en comercio perdidos desde que Chávez ordenó a las importadoras gubernamentales no comprar artículos del vecino país.
Uribe entregará el 7 de agosto la presidencia colombiana al recientemente electo Juan Manuel Santos, quien hasta el momento ha sido cuidadoso en evitar comentar en público la disputa.
Pese a que Chávez dice que espera que las relaciones vuelvan a la normalidad con Santos, pero las tensiones por los campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la presencia militar estadounidense en Colombia pueden volver a surgir.
Santos fue el ministro de Defensa de Colombia el 2008 y ordenó el bombardeo de un campamento de guerrilla en Ecuador, lo que llevó a Chávez a enviar tropas a la frontera con Colombia para disuadir de cualquier plan para realizar un ataque similar en Venezuela.
El enviado colombiano a la Organización de Estados Americanos (OEA) mostró el jueves coordenadas, fotos y videos de campamentos de las FARC, supuestamente en Venezuela.
Chávez dijo temer un ataque desde Colombia y canceló un viaje a La Habana para un acto de conmemoración en Cuba. El líder dijo que la amenaza contra Venezuela indicaba que no era apropiado que viajara.
Fuente / Reuters