Altos costos para desarrollo de proyectos eléctricos provocan deserción de nuevo actor

La experiencia se suma al desistimiento de la francesa Total de explorar gas y petróleo en el bloque Otway en Magallanes. La minera asegura que cuenta con otros interesados para abastecer de energía a Escondida y Spence.

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La experiencia se suma al desistimiento de la francesa Total de explorar gas y petróleo en el bloque Otway en Magallanes. La minera asegura que cuenta con otros interesados para abastecer de energía a Escondida y Spence.

Un nuevo caso donde una transnacional extranjera desiste de una iniciativa en Chile se presentó este año, luego que el fondo de inversión australiano Transfield, decidió no desarrollar el proyecto eléctrico Kelar acordado con BHP Billiton.

La experiencia se suma al desistimiento de la francesa Total de explorar gas y petróleo en el bloque Otway en Magallanes, firma que justo antes de sellar el compromiso con el gobierno se retiró del proceso, luego de problemas en su estimación de los costos finales.

“Efectivamente, las negociaciones con Transfield Services Ltd. (Australia) para el suministro de 340 MW en el SING no prosperaron y, dado este nuevo escenario, BHP Billiton está negociando con varios potenciales proveedores para concretar la construcción de la Central Termoeléctrica Kelar”, confirmó el vicepresidente de Asuntos Corporativos de la anglo- australiana BHP Billiton, Mauro Valdés.

Trascendió que Transfield habría visto subir los costos de inversión -en el tiempo que transcurrió entre la adjudicación del negocio en diciembre de 2007 y la firma del contrato que debió suscribirse en abril pasado- en, al menos, entre 35% y 40%. De hecho, para construir una planta a carbón hoy la inversión por Megawatt (MW) subió a más de US$ 2 millones, mientras que hace un año ascendía a US$ 1,2 millones.

A ello se sumaron las características propias del negocio local, las que no habrían sido consideradas por la firma, influyendo en la negociación final con BHP. Fuentes ligadas al proceso revelaron que al considerar Transfield esas barreras, se habría dado cuenta que subestimó los montos.

“Desde que ellos empezaron a mirar este negocio, hasta cuando llegó el momento de discutir las condiciones finales directamente con BHP, fueron muchas las cosas que cambiaron. A lo mejor se equivocaron al no considerar el tiempo que iban a tener que negociar”, dijo un ejecutivo.

El negocio

La compañía llegó con bombos y platillos el año pasado al adjudicarse la licitación preparada por BHP Billiton para el abastecimiento eléctrico de parte de los 650 MW a partir de 2012, para los yacimientos Escondida y Spence, que operan en el norte de Chile.

La minera había preparado un mecanismo especial para escoger a las centrales que debían proveer el suministro en el que desarrollaba el diseño de un proyecto –una central termoeléctrica a carbón-, y pedía las aprobaciones ambientales con el fin de eliminar las barreras de entrada al mercado y traer un nuevo actor energético al país. Con ello, esperaban incentivar la competencia y rebajar el valor de la energía en las próximas décadas.

El diseño también incluía la opción de que una parte de sus necesidades eléctricas fuera adjudicada a una generadora tradicional. Así fue como en diciembre del año pasado, BHP informó que Transfield se adjudicó la construcción de la central a carbón prefabricada por BHP con una capacidad de 340 MW; mientras que Norgener, por su lado, se adjudicó el suministro de los otros 310 MW para BHP que proveerá a través de la central Angamos, en Mejillones.

El desistimiento podría ser una mala señal para Codelco, que mantiene un modelo similar para adjudicar unos 1.000 MW para el suministro de sus divisiones de la zona central, en el que Transfield también estaba interesado.+

Fuente / Diario Financiero

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