(Pulso) El 10% de la producción nacional de cobre se extrae en las tres mayores minas de Tarapacá: Collahuasi, Cerro Colorado y Quebrada Blanca.

Por ello, el mercado del cobre reaccionó con preocupación durante los primeros minutos de producido el terremoto, aunque la situación se calmó luego de que se supiera que los efectos en estas faenas fueron mínimos y que en Antofagasta, la mayor región minera, tampoco hubiera efectos mayores.

Ayer, las tres operaciones de la región de Tarapacá reanudaron sus trabajos, luego de comprobar que tanto la zona mina como planta y puerto podrían retomar funciones.

La noche del martes Collahuasi, en coordinación con sus sindicatos, “dio todas las facilidades para que cerca de unos 1.000 trabajadores que tienen a sus familias en Iquique y Arica pudieran bajar a sus hogares”, señaló la empresa a través de un comunicado público.

Durante la jornada de ayer, Collahuasi reanudó sus faenas.

Quebrada Blanca, operación controlada por la canadiense Teck, sufrió daños menores y funcionó con normalidad.

“Quebrada Blanca está operando. Esta mañana hemos comenzado a transportar a aquellos empleados que viven en la región de Tarapacá hasta sus hogares para que puedan reunirse con sus familias”, dijo la minera. Situación similar ocurre en Cerro Colorado, donde las faenas continuaron de manera normal.

El mercado reaccionó elevando el precio de cobre en los mercados internacionales, que cerró en su valor más alto de las últimas tres semanas.

El metal cerró la jornada de ayer con una cotización de US$3,045 la libra en la Bolsa de Metales de Londres. La cifra se compara con los US$3,01 del martes y del lunes. Esto representa un alza de 1,22%. No obstante, anoche los futuros del cobre se dispararon luego de conocerse el sismo.